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Tam
Tam; alma de chárter

Para disfrutar de un buen chárter debemos liberarnos de las
preocupaciones y de las responsabilidades propias de un buen
capitán. El Tam Tam nos ofrece toda la esencia del chárter y la
seguridad de un patrón enamorado del mar, con más de 140.000
millas de experiencia. Apúntate a los planes más auténticos y
divertidos, al mejor chárter del mundo
Antonio
y Ana hacen vida en el TamTam, un precioso velero oceánico de
aluminio, preparado para chárter tanto en el Mediterráneo como
en el Caribe, y también a lo largo de las travesías
transoceánicas hacia Canarias, el Caribe o por el Atlántico
Norte. En el TamTam podemos disfrutar momentos únicos, conocer
la navegación y hacer realidad los sueños de navegar y aprender
de la mano de un verdadero enamorado del mar;
Antonio Doria.
Un chárter diferente
Los charter
“normales” suelen ser en barco sin tripulación o como máximo en
barco+patrón. Pero son muchas las
ventajas de alquilar un barco con tripulación completa (patrón y
tripulante). La diferencia comienza incluso antes de embarcarnos,
pues evitamos las idas y venidas al supermercado para hacer la
compra y buscarle sitio a bordo,
comprobar y conocer todos los sistemas del barco y preocuparse
por conocer el manejo de los instrumentos, repostar diesel…

En el TamTam todo
está listo y sólo queda instalarse y ponerse cómodo. El disfrute
comienza desde el minuto uno tras pasar a bordo. Los invitados
no tendrán que hacer turnos para ver a quién le toca cocinar, a
quien le toca fregar la vajilla tres veces al día, y demás
decisiones desagradables que en bastantes ocasiones acaban
degradando la convivencia a bordo
Pero quienes
quieran pueden participar activamente en las maniobras, tanto
para practicar, como para aprender junto a un patrón
profesional sumamente experimentado y que disfruta explicando
las técnicas de navegación y los detalles de cada maniobra. Pero
si sólo queréis disfrutar de ver el barco navegar, no hay
problema: patrón y tripulante llevan el barco de cala en cala.
El extenso conocimiento de Antonio y Ana
de las aguas por las que navegan garantiza,
además, llegar a los mejores fondeaderos
y siempre con total seguridad: Quienes hayan alquilado sin
patrón sabrán de las preocupaciones de llevar el barco y de las
noches de insomnio preocupados por un cambio de viento. En el
TamTam no hay stress ante situaciones comprometidas, ni riesgos
en la navegación, ni noches de preocupación por cambios en la
meteo.

La tripulación del
TamTam

La tripulación del
TamTam está formada por Antonio Doria y
Ana Roca. La diferencia radical frente a otras empresas de
chárter es el enfoque del la actividad como una opción de vida y
no sólo como un negocio. Este es el secreto para poder ofrecer
un servicio “cinco estrellas” a unos precios competitivos ya que
parte de la recompensa de sus armadores es tener la suerte de
vivir haciendo lo que más les gusta… ¡Y eso se nota mucho!
Cada uno tiene su
papel a bordo: Antonio con más de 140.000
millas de navegación y 24 travesías oceánicas completadas,
garantiza la seguridad a bordo. Pero su labor incluye también en
aconsejarnos de los mejores destinos y recorridos, coordinar
nuestra labor en las maniobras en caso de querer participar en
ellas, y resolver todas nuestras cuestiones sobre la navegación,
lo que en muchos casos hace de nuestra estancia un completo
curso de crucero si nos apetece aprender a navegar.
Como tripulante y
cocinera, Ana se encarga de asistir en la maniobra y mantener
impecables los interiores; También tendrá la comida a punto para
que podamos sentarnos en la mesa nada más salir del agua. Con
Ana las comidas serán parte de los buenos recuerdos del crucero,
gracias a sus cuidadas ensaladas, las pizzas amasadas a bordo,
etc. Pero además de proporcionar un servicio de calidad, lo más
importante de la labor de Ana y de Antonio
es lograr un ambiente agradable y acogedor al disfrutar de
nuestro trabajo y del contacto humano con nuestros invitados.
Viajes inolvidables

Durante la
temporada de verano, El TamTam tiene por base el archipiélago
balear, donde las innumerables calas de aguas transparentes
serán el mejor escenario para nuestras vacaciones. Todos
encontraran aquí una opción perfecta: desde
la navegación por las tranquilas aguas mediterráneas, la vida en
fondeaderos paradisíacos donde disfrutar de la naturaleza y las
actividades acuáticas, hasta la animación de sus bulliciosos
puertos rebosantes de actividad y vida nocturna.
Las playas blancas de Formentera, los
rocosos acantilados de la Tramontana Mallorquina, las diminutas
calas escondidas de Menorca, o las transparentes aguas de Ibiza,
son sólo algunos de los incontables
paisajes por descubrir en el archipiélago. También ofrecen otros
destinos posibles en el Mediterráneo.
Y durante el
invierno al Caribe, a lo largo de las costas de las pequeñas
Antillas, donde hasta la Semana Santa, podremos disfrutar de la
luz, los colores, la calidez y las transparentes aguas de este
paraíso. Los vientos alisios, que soplan constantes durante todo
el invierno del Este-Nordeste, hacen que la navegación por estas
aguas sea un placer para los aficionados a la vela.
Habitualmente el
TamTam parte de Martinica, que constituye una base perfecta para
explorar otras islas caribeñas aún más exóticas y desconocidas,
como el archipiélago de Granadinas, donde podremos fondear en un
atolón coralino de una belleza inigualable y que muy pocos
tienen ocasión de disfrutar.

Y si necesitas
organizar unas vacaciones con los niños en un velero pero no
sabes si es viable, en el TamTam desde hace años han comprobado
que no sólo es posible hacerlo, sino que
es un plan perfecto para las vacaciones familiares: Los peques
viven unos días en un mundo nuevo, que nunca olvidaran, y les
permitirán realizar actividades en la naturaleza y aprender
muchas cosas nuevas. La navegación a vela, las excursiones por
tierra, los paseos en la neumática, los baños desde el barco o
en la playa, todo es un acontecimiento para ellos.
En el TamTam los
padres viven una experiencia diferente, desconectando de todo y
empezando a disfrutar desde el primer momento al no tener que
encargarse de las comidas o la limpieza. Es la ocasión para
aprender a navegar, descubrir una forma distinta de vivir o
simplemente relajarse y disfrutar del sol y el mar;
Y todo ello
permite acercarse a los niños y disfrutar con ellos, olvidados
de las prisas y las obligaciones que condicionan en la vida de
cada día, la relación entre padres e hijos.

Después del
verano, durante la segunda mitad de Octubre, el TamTam zarpa
rumbo a las Islas Canarias, en una travesía de unos 12 días de
duración. Esta es la ocasión perfecta para aquellos que quieran
probar la aventura oceánica, pero que no disponen del tiempo
necesario para una travesía atlántica.
Para aquellos
que se atrevan con el desafío de cruzar un océano, el viaje
comienza a finales de Noviembre, rumbo al Caribe en una travesía
que durará alrededor de 20 días. Se sorprenderán al comprobar lo
placentero que es este tipo de navegación mientras disfrutan de
la oportunidad de cumplir un sueño que muchos han tenido y que
pocos llegan a hacer realidad: la navegación oceánica a lomos de
las largas olas atlánticas bajo el sol del trópico y empujados
por los vientos alisios que convierten esta travesía de unas
3000 millas en una experiencia inolvidable. También la travesía
de vuelta puede ser la ocasión de cumplir un sueño: Cruzar el
Atlantico Norte. Será en primavera, tras la temporada del
Caribe, y en dos etapas: Caribe - Azores y Azores - Península.
Prepárate
para la aventura Tam-Tam

Nueva
imagen del TamTam, recién pintado en blanco
En cuanto al
equipaje, la experiencia indica que casi
todo el mundo trae muchísimo mas equipaje del que luego se
utiliza. Es mejor simplificar. Unas cuantas camisetas y
bañadores serán lo principal; Una toalla, crema solar, alguna
prenda mas abrigada para las veladas en cubierta será
bienvenida, por ejemplo un forro polar ligero. Ropa "de calle",
la mínima y siempre ligera y fresca. En cuanto al calzado, lo
habitual en fondeadero es estar descalzo, y en todo caso algún
calzado para andar por cubierta en las maniobras, que sea de
suela blanca (tipo náutico) para que no marque la cubierta. Por
lo demás, basta con unas sandalias para pasear por tierra. Es
importante que las maletas sean bolsas flexibles que se podrán
plegar y guardar en el fondo de un armario una vez instados a
bordo. No es necesario traer sábanas: estarán preparadas para
cuando se embarque. El velero tiene además gafas y aletas de
buceo, e incluso una pequeña biblioteca bien surtida, por lo que
no es necesario llevar libros y derroteros para el crucero.
En el TamTam se funciona en régimen de
pensión completa, por lo que no es necesario preocuparse por las
compras de provisiones. Por el contrario, las bebidas y
aperitivos corren de vuestra cuenta, de forma que podéis comprar
lo que necesitéis. Lo habitual es navegar cada día entre una y
cuatro horas, dependiendo del trayecto, normalmente por las
mañanas, aunque en ocasiones navegamos también por la tarde, en
recorridos generalmente más cortos. Este planteamiento
proporciona tiempo suficiente para otras actividades que se
pueden realizar en el fondeadero: baños, buceo, siestas,
sobremesas, excursiones a tierra, ¡y
mucho relax!

Las tres comidas se ofrecen normalmente
fondeados en una cala escogida, de forma que el movimiento a
bordo sea el mínimo. Las noches se pueden pasar en puerto, pero
dada la saturación permanente de casi todas las marinas, es muy
recomendable optar por dormir en calas o bahías protegidas, lo
cual hace además el crucero mucho más interesante, dejando en
tierra el ruido y el stress. Con la zodiac auxiliar se puede
bajar a tierra siempre que apetezca, para conocer la zona
próxima al fondeadero, hacer compras, excursiones etc.
El uso de la potabilizadora de agua nos
permite no depender de ir a puerto a llenar los depósitos,
aunque como siempre en un barco, el agua dulce es un bien
precioso y su consumo debe reducirse al mínimo.
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Amigos del Tam Tam

¿Será relajante o
estresante? Esta era la pregunta que nos hacíamos antes de
embarcarnos este verano. Y la pregunta tenía su miga,
porque estábamos hablando de dos parejas con tres niños
cada una.
Llegamos a Ibiza y ahí estaba el Tam Tam, precioso,
esperándonos.
Tula, monísima, nos acogió en su casa y Ana y Antonio, con
su delicadeza y su alegría, nos hicieron pasar una semana
deliciosa. Ahora, cuando preguntan a nuestro hijo pequeño
sobre el verano dice con su lengua de trapo“¡He vivido en
un barco!” y esa experiencia ha sido un regalo para todos.
Relajante Tam Tam, como una cuna en el mar y sol balear.
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He estado en el Tam-Tam con
Ana y Antonio en Menorca, Mallorca, Formentera, Ibiza,
Martinica, Santa Lucía, .... Tengo los mejores recuerdos
de esos días, pero sobre todo, la libertad total, el
relajarte y sentirte como en casa. Para ellos, esto no es
un trabajo, es una forma de vida, y eso lo transmiten con
la mayor naturalidad, sin las pretensiones tan comunes en
este mundillo.
Antonio tiene esa capacidad fundamental en un patrón de
transmitirte paz y seguridad y con Ana ... los buenos
ratos están garantizados.
Ahora mi vida ha cambiado, con una niña de un año, pero
desde luego, seguiré yendo al Tam-Tam con ella, y espero
que descubra pronto la magia de la navegación, para mi,
nada comparable para las perfectas vacaciones.
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Mi novia Mónika y yo hemos
estado a bordo del TAM-TAM en dos ocasiones, una navegando
por Baleares, aunque partimos y regresamos a Denia, y la
otra por el Caribe. Lógicamente repetimos porque el trato
a bordo fue fantástico. Ana y Antonio consiguen que te
sientas como en casa. Bueno, ciertamente es que es su
casa. Es quizá por este pequeño detalle por lo que lo
consiguen con más facilidad. En las dos ocasiones que
hemos estado a bordo os aseguro que se desconecta del todo
del estrés de la gran ciudad (nosotros vivimos en Madrid).
A mi particularmente me gusta navegar y siempre que quise,
pude participar en la maniobra. Quizás uno de los valores
añadidos de este barco, es la gran preparación de su
patrón. Tiene muchas millas de experiencia y eso transmite
bastante seguridad. Además se presta con gusto a explicar
cualquier cuestión técnica que se le plantea
(meteorología, navegación astronómica, vientos y
corrientes...) y se le nota que disfruta con ello.
Respecto a los compañeros de travesía que nos tocaron, en
ambos casos no les conocíamos de nada y el ambiente a
bordo fue excelente. El barco es amplio y mucho más cómodo
que otros en los que he estado. Con viento se comporta
como una auténtico pura sangre. La verdad es que cuando
desembarcamos nos quedó la sensación de haber vivido una
experiencia única.
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No se si habrá alguien
mejor que Antonio Doria con quien navegar, y seguro que
hay barcos mejores que el Tam Tam. Pero me considero un
tipo con suerte por haber encontrado a estos dos. He
aprendido mucho en las tres veces que he estado con ellos.
He disfrutado de muchas sensaciones a bordo de ese barco.
He vivido momentos de felicidad, de mareo, de amistad, de
amor, de incomodidad, de soledad decidida, de compañía
impuesta pero bien llevada, En él me di cuenta de que
navegar no es una actividad romántica llena de historias
inventadas, es real, se vive sin farsas y engancha.

Las personas y los veleros
tienen alma. Eso lo saben quienes conocen personas y
quienes tienen la suerte de navegar. Al fin y al cabo
recorrer los sentimientos y emociones de los otros y
atravesar mares y perderse entre viento y mar no dejan de
ser actividades humanas.Antonio Doria sabe de esto. Es
navegante de mares y gentes. Tiene el alma azul. Un
navarro de mar adentro. Le acompaña el TAM TAM un velero
de alma roja que sabe de travesias. Forman un equipo
estupendo. Los dos navegan magníficamente unidos.
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Para mí fue un
descubrimiento navegar en el Tam-Tam, Ana y Antonio me
recibieron con una cordialidad que solo fue superada por
su paciencia conmigo, era mi primera travesía. El barco es
precioso y me sentí del todo confiado al ver la
profesionalidad que reina en él. Y por cierto, la cocina,
otro diez. Solo espero volver a disfrutarlo en otra
ocasión.
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Hoy, a mediados de febrero,
con frío y mal tiempo, no puedo evitar recordar la
fantástica travesía por Ibiza y Formentera a bordo del Tam-Tam.
Echo mucho de menos despertar mecida por el mar, salir a
cubierta y encontrarme con un paisaje extraordinario.
Nadar en las cristalinas aguas del Mediterráneo. Dejarse
llevar de un lado a otro sólo con la ayuda del viento y
las velas. Sentir cómo el Tam-Tam surca el mar, cabecea a
su compás y devora milla tras milla. Inolvidables las
cenas, viendo cómo la luna hace su aparición en el cielo,
seguidas de tertulias sobre muy diversos temas. Y esos
momentos de silencio, roto sólo por el ligero chapoteo del
agua al chocar contra el casco. Gracias Antonio por
cuidarnos, mimarnos, por contestar con paciencia todas
nuestras preguntas, por hacernos sentir bien, muy bien y
sobre todo por proporcionarme esta experiencia que jamás
olvidaré y que espero poder repetir pronto.

Yo embarque en las Azores
en mayo de 2.004 con otras tres personas a las que no
conocía y al día siguiente estábamos juntos los cuatro
navegando con más de 1.000 millas por delante para lo
bueno y para, si lo hubiere, lo otro; recuerdo con cariño
en especial las últimas noches por los momentos al timón
en los que al igual que José Angel y Arturo me sentía el
rey del mundo, Antonio se contentaba, supongo, con que no
hundiéramos el barco, recuerdo que en la última noche
pensé "mier...., esto se acaba", pero me traje la
experiencia y alguna foto que me dio
José Angel que remiro de vez en cuando y que ponen en fuga
a los amigos en cuanto las saco.
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Cuanto tiempo ha
pasado, ¿eh? Estos días con tanto frío que hace aquí nos
acordamos todavía más de vosotros y de la maravillosa
semana que pasamos este verano en el Tam Tam, en Ibiza y
Formentera. Nos acordamos mucho de la comida: ese pollo al
Tam Tam-curry, esa pizza estilo Antonio, cuadrada, tan
graciosa y tan rica, esas ensaladas tan curradas...
También cómo no acordarnos de los momentos de relax en la
cubierta, esas lecciones de navegación que nos dabas tan
amablemente y cómo no, las noches. Noches estrelladas en
las que te tumbabas y parecía que estabas navegando a
través de la vía láctea. ¡Qué maravilla! También me
acuerdo de los chapuzones matinales para despejarnos.
Lavarte la cara en medio del Mediterráneo... ¡Esto es
vida!

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Contacto
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