El Estrella Damm vuelve a casa tras la Barcelona World
Race
• Alex Pella y
Pepe Ribes cruzan la línea de llegada de la vuelta al
mundo a dos a las 10:45:59 de la mañana
• Han tardado 98 días, 20 horas, 45 minutos y 59 segundos a una
velocidad media de 10,62 nudos
Esta mañana,
a las 10 horas, 45 minutos y 59 segundos, Alex Pella
(38 años) y Pepe Ribes (39 años) han cruzado la línea
de llegada de la Barcelona World Race y se han convertido en la
primera tripulación íntegramente barcelonesa que completa la regata.
El Estrella Damm ha dado la vuelta al mundo
en doble en 98 días, 20 horas, 45 minutos y 59 segundos para hacer el
recorrido teórico de 25.200 millas, a una media de 10,62 nudos. De
hecho han navegado 28.762 millas, a una media de 12,12 nudos.
“El mejor día de la vuelta al mundo es hoy”

Pepe Ribes y Alex Pella, patrones del
Estrella Damm © María Muiña
- Emocionante
bienvenida de Barcelona a sus patrones Alex Pella y Pepe Ribes
- El Estrella
Damm acaba cuarto la vuelta al mundo a dos, que llegó a liderar en
la bajada del Atlántico
- “Es una regata
fantástica, pero muy larga y muy dura”, afirman tras casi 99 días de
competición
La emoción
ha presidido este mediodía la llegada del primer barco patroneado por
dos barceloneses que ha terminado la vuelta al mundo a dos. Numerosos
amigos y compañeros de navegación se han dado cita no sólo en el
Portal de la Pau, sino que han salido al mar para aplaudir a
Alex Pella y Pepe Ribes durante las últimas
millas de vuelta al mundo del Estrella Damm,
hasta cruzar la línea de llegada delante del hotel W con un tiempo de
98 días, 20 horas, 45 minutos y 59 segundos.
“Es muy emotivo. Se nos hace muy extraño estar de golpe
con tanta gente, pero muchas gracias por haber venido a recibirnos”,
ha asegurado Pella tras
recibir el trofeo y la corona de olivera de manos de Miquel
Valls, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, y de
Joan Colldecarrera, adjunto a la presidencia de Port
de Barcelona, por haber terminado esta segunda edición de la Barcelona
World Race. Ribes ha puesto de relieve que se trata
de “una regata muy dura, tanto psicológica como físicamente, y estamos
supercontentos y superagradecidos” de haberla completado y de este
recibimiento.
Muy especial ha sido para Pepe poder coger en brazos a
su hijo, de apenas 4 meses. “En diciembre dejé aquí una cosa muy,
muy pequeña, y cuando vuelvo me encuentro con una cosa muy, muy
grande”, ha comentado entre lágrimas de emoción
LA REGATA DEL ESTRELLA DAMM
La rotura del estay principal cuando estaban a punto de
pasar el estrecho de Cook ha marcado la regata del
Estrella Damm. Siempre cerca del podio –fueron líderes
durante seis días en el Atlántico Sur, aprovechando la parada de
Foncia y Virbac-Paprec 3
en Recife-, aquella avería obligó a Alex Pella y
Pepe Ribes a parar 48 horas en Wellington.
La parada técnica del Estrella Damm en
Wellington marcó un antes y un después. No sólo el MAPFRE se
escapó definitivamente del Estrella Damm, sino que
Pella y Ribes vieron cómo les adelantaban el
Renault Z.E., el Neutrogena y el Mirabaud.
Las 48 horas de penalización en Wellington también supusieron que el
Estrella Damm y el Groupe Bel cayeran de pleno en
las garras del ciclón tropical Atu.
A bordo del vencedor de la primera Barcelona World
Race, el antiguo Paprec- Virbac 2 de Jean-Pierre Dick,
Pella y Ribes se mantuvieron siempre
en el grupo de cabeza. Su salida del Mediterráneo fue muy dolorosa,
sin viento y con una corriente en contra que incluso les hizo
retroceder cuando ya habían entrado en el Atlántico, circunstancia que
aprovechó el Mirabaud para apearlo del podio durante varios
días.
Líderes en el Atlántico
El 8 de enero el Estrella Damm recuperó la
tercera plaza, a distancia ya del Virbac-Paprec 3 y del
Foncia, que cada día incrementaban su ventaja sobre el resto de
la flota. Las averías que llevaron a los dos barcos franceses a
realizar una parada técnica en Recife permitieron que Pella
y Ribes se auparan al liderato el 14 de
enero, al día siguiente de cruzar el ecuador.
Se les planteó entonces el dilema de si rodear el
anticiclón de Santa Helena por el oeste o si intentar cruzarlo por el
medio. Unas previsiones meteorológicas que apuntaban la posibilidad de
que el centro de altas presiones se rompiera por la mitad llevaron al
Estrella Damm a buscar la ruta más corta hacia el cabo de
Buena Esperanza. Seguidos por la casi totalidad de la flota –el
MAPFRE buscó una alternativa entre las dos rutas teóricas-,
Pella y Ribes vieron cómo tras pasar
cerca de la costa sudamericana, el Foncia, el Virbac-Paprec
3 y el MAPFRE los adelantaban entre el 20 y el 22 de
enero.
La rotura del palo del Foncia permitió a
Pella y Ribes recuperar la tercera
posición, que intercambiaron varias veces con el Groupe Bel
de Kito de Pavant y Sébastien Audigane
a lo largo del Índico. Ya al sur de Australia, el Estrella Damm
se acercó al MAPFRE, y muy cerca uno del otro se enfrentaron
a la que entonces fue considerada como la peor tormenta de la regata,
con vientos de hasta 50 nudos y olas “como montañas”.
En Wellington cambió la historia
La travesía del mar de Tasmania fue un pequeño suplicio
para Pella y Ribes, que dieron
prioridad a dejar el barco en condiciones de poder pasar por el
estrecho de Cook sin parar en Wellington. Todos sus esfuerzos, sin
embargo, fueron vanos cuando el 20 de febrero rompieron el estay junto
a la costa neozelandesa. Se trataba de una pieza que no podía ser
sustituida con los medios de a bordo, por lo que su sueño de no parar
se fue al traste. Y con él su posición del podio, porque en las 48
horas en que estuvieron en puerto vieron cómo les adelantaban el
Renault Z.E., el Mirabaud y el Neutrogena, que
a favor de buenos vientos portantes pusieron los pies en polvorosa. De
hecho, Pella y Ribes perdieron 500
millas respecto de Pachi Rivero y Toño Piris.
Por si esto no fuera suficiente, un ciclón tropical se
interpuso en el camino del Estrella Damm y
del Groupe Bel tras zarpar juntos de Nueva Zelanda.
“Hemos pasado por el ojo del ciclón Atu. No se lo recomiendo a nadie.
24 horas de vientos de 40 a 50 nudos. Mar montañosa, mucho estrés”,
resumió Ribes en twitter.
Atu dejó secuelas a bordo en forma de lesiones como
consecuencia de los golpes recibidos tanto en el interior de la cabina
como, sobre todo, durante una maniobra en proa.
Un centenar de millas recuperó el Estrella Damm
al Renault Z.E. entre Wellington y el cabo de Hornos, que
dobló el 9 de marzo en séptima posición. Mayor fue el acercamiento en
el Atlántico Sur, pues los dos barcos llegaron a estar separados por
apenas 76 millas. Hasta ahora, Pella y Ribes
han realizado el mejor tiempo en el Trofeo del Atlántico Sur-Norte,
entre Hornos y Gibraltar.
Lo peor estaba sin embargo por llegar. Si el
Mediterráneo parecía no querer dejarles marchar, se las ingenió para
dificultarles la entrada, en su camino de vuelta a Barcelona. “Ha
sido lo más duro de toda la vuelta al mundo”, explicaron
Pella y Ribes hace un par de días sobre su
paso por Gibraltar, contra vientos que llegaron a rachas de 65 nudos y
un mar montañoso. Unas condiciones que amainaron al salir del mar de
Alborán.
El Neutrogena puede ser quinto mañana por la tarde

Ryan Breymaier y Boris Herrmann ©
Neutrogena
-
Boris Herrmann y
Ryan Breymaier avanzan con viento del suroeste a 226 millas de
Barcelona.
-
El GAES Centros
Auditivos entrará esta noche en el Mediterráneo.
-
Buena evolución
del resto de la flota en el Atlántico.
El día de hoy va a ser el último que Dee
Caffari y Anna Corbella pasen en el
Atlántico pues está previsto que hacia las 22, hora española, crucen
el estrecho de Gibraltar. El GAES Centros Auditivos
navegaba a 8-9 nudos, haciendo un rumbo directo al estrecho al que
tenían, a las 15:30 horas, a unas 50 millas.
El Hugo Boss sigue avanzando
hacia el norte a buen ritmo, con velocidades de alrededor de 11 nudos,
gracias a los alisios del noreste que le vienen impulsando
ininterrumpidamente desde hace varios días. El barco británico se
encuentra al suroeste de las islas Canarias a unas 1.500 millas del
ecuador. Los mismos alisios, aunque de menor intensidad son los que
tiene el Fòrum Marítim Català que se
encuentra unas 860 millas justo al sur del Hugo Boss,
avanzando a algo más de 9 nudos. Aún en el hemisferio Sur, el
We Are Water ha superado la latitud de la ciudad brasileña de
Porto Alegre a más 8 nudos de media. Mientras, en el Pacífico, el
Central Lechera Asturiana prosigue su
retorno a Nueva Zelanda navegando con prudencia a unos 10 nudos de
velocidad.
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