El Renault Z.E. entra en el Mediterráneo
mientras un temporal frena al Estrella Damm en Gibraltar
• Rivero y Piris consiguen el mejor tiempo hasta ahora de la
subida del Atlántico
• El GAES Centros Auditivos coge vientos del suroeste que lo
empujan directamente al Estrecho
El Renault Z.E.
entró ayer a última hora de la tarde en el Mediterráneo y ya están a
menos de 400 millas de Barcelona, donde se los espera a partir de
jueves por la tarde. Las previsiones indican que al menos hasta
acercarse a las Baleares Pachi Rivero y Toño
Piris tendrán que ceñir contra el viento. 154 millas por
detrás, el Estrella Damm lucha contra un
viento muy fuerte de Levante que puede llegar a los 100 kilómetros por
hora y convertir la entrada en el Mare Nostrum en una tarea muy
difícil para Alex Pella y Pepe Ribes.
Esta previsión meteorológica ha hecho que Pepe
Ribes se quejara de este trato del mar donde tanto él como su
compañero aprendieron a navegar, a nadar y a pescar de niños:
“Creo que debe de estar celoso de nuestras aventuras con otros
océanos”, ha escrito en un correo electrónico, después de
recordar cómo los costó salir del Mediterráneo en el inicio de esta
vuelta al mundo.
Mejor tiempo tienen el Neutrogena
y el GAES Centros Auditivos, que en las
últimas horas están haciendo rumbo directos en Gibraltar. A bordo del
primero, Boris Herrmann y Ryan Breymaier
han comentado sorprendidos lo lejos que llega la influencia de una
isla sobre el viento.“Cruzando el sur de Madeira, podemos ver la
línea de nubes en la imagen de satélite, acercándose por el horizonte,
llegará el cambio de viento pronosticado, y se irá otra vez
exactamente cuando lo esperábamos, todo a una distancia de 150 millas
más o menos de esta isla”, han explicado.
Muy satisfechas parecen también Dee Caffari
y Anna Corbella, que han dejado de ceñir contra el
viento y navegan a 15 nudos a favor de un viento del sur-suroeste que
las empuja directamente en Gibraltar.
También tienen buen viento tanto el Hugo
Boss, que parece haber entrado en los alisios
norteño-este, como los dos barcos que todavía están en el Atlántico
Sur, el Fòrum Marítim Catalán y el
We Are Water. Los tres avanzan a buen ritmo, a pesar
de que Andy Meiklejohn y Wouter Verbraak
hacen un rumbo no muy bueno, un poco al oeste del norte.
En el Pacífico Sur, el Central Lechera
Asturiana sigue navegando con mucha prudencia hacia
Auckland, después de que ayer rompió una cuaderna y tuvo que dar media
vuelta.
“Gibraltar, lo más duro de toda la vuelta al mundo”
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El Estrella Damm cruza el Estrecho con temporal de
levante y rachas de 120 kilómetros por hora
-
Ribes agradece a Tarifa Tráfico que desviara la ruta
de algunos mercantes ante la situación extrema en que se encontraba
el velero
-
El Renault Z.E. se ha visto forzado a izar el
tormentín por primera vez en toda la regata
“Ha sido el día más duro de toda la vuelta al mundo.
Pasamos el estrecho de Gibraltar con viento sostenido de 50-55 nudos
[de 92 a 101 kilómetros por hora]. Vimos los típicos remolcadores de
altura esperando por si tenían que salvar algún mercante en apuros. Al
otro lado nos pilló un chubasco de 65 nudos (120 kilómetros por hora)
y tiramos la mayor abajo. Por un momento pensamos que no podríamos
pasar y que tendríamos que volver atrás".
Pepe Ribes ha explicado esta mañana cómo el
Estrella Damm superó ayer Gibraltar contra un
temporal de levante muy duro, en unas condiciones increíbles, que
consideró más complicadas que las encontradas bajo el ciclón tropical
Atu, en el Pacífico Sur.
“No teníamos escapatoria. En una ocasión tuvimos que
trasluchar con 60 nudos de viento, algo que nunca habíamos hecho,
porque no podíamos virar, navegando con tormentín y cuatro rizos en la
vela mayor”,ha indicado. “Quiero
agradecer a Tarifa Tráfico porque desviaron el tráfico cuando nosotros
no podíamos desviarnos de algunos mercantes”, ha añadido.
Durante toda la noche y esta mañana el
Estrella Damm ha seguido ciñendo contra el fuerte viento
de levante, haciendo bordos cerca de la costa andaluza. Pella
y Ribes navegan tan pegados a la costa como pueden,
aunque ello les exija muchas más maniobras y apenas les permita
dormir. “Por dentro tenemos 30-35 nudos de cara, pero fuera hay
40-45 y sobre todo mucha más ola”, ha explicado mientras hacía
rumbo a cabo de Gata. Esta diferencia del estado de la mar se traduce
en dos o tres nudos menos de velocidad cuando se apartan de la costa
que cuando navegan al socaire de los distintos cabos de la costa.
El
Central Lechera Asturiana ha encontrado un fuerte
temporal del NNE en su camino de regreso a Nueva Zelanda, de la que
dista unas 700 millas.
Navegando por el patio de casa

Toño Piris y Pachi Rivero, Renault Z.E.
© Patrick Thierry / Barcelona World Race
-
El Renault Z.E. y
el Estrella Damm afrontan sus últimas millas por un Mediterráneo que
les es muy familiar
-
Pachi Rivero y
Toño Piris podrían llegar a Barcelona la próxima madrugada
-
Alex Pella y Pepe
Ribes han superado el temporal del mar de Alborán tras hacer 23
viradas en tan sólo 30 horas
Tras el Renault Z.E. se
espera la llegada del Estrella Damm, que
tras superar un durísimo temporal en Gibraltar y en el mar de Alborán,
esta tarde se encuentra a 12 millas de Calpe, donde Pepe Ribes
aprendió a navegar. “En las últimas 48 horas sólo hemos dormido
dos, y hemos hecho 23 bordos en 30 horas”, ha explicado
Ribes, que ha calificado esta experiencia de “película de
miedo”. Esta navegación pegados a tierra entre Motril y Palos
para evitar lo más fuerte de la mala mar ha sorprendido a Alex
Pella: “¡Qué ilusión ver casas,
gente…! Nos quedan apenas dos días de mar. ¡Qué raro suena! Hay que
disfrutarlos a tope, que esto se acaba”.
Al otro lado de Gibraltar Boris Herrmann
y Ryan Breymaier cuentan las horas que les faltan
para cruzar el Estrecho, en condiciones seguramente mucho más
favorables que las de los barcos que los han precedido, seguramente a
última hora de esta tarde. Con una quilla averiada que no les permite
sacar todo el rendimiento a su Neutrogena,
el alemán y el norteamericano han reconocido que están “muy
contentos” con la regata que han realizado en un barco ya un
tanto antiguo.
También Anna Corbella y Dee
Caffari tienen ganas de terminar su vuelta al mundo.
“Contamos los días que nos quedan”, ha reconocido esta mañana la
catalana, quien ha revelado sus diferencias con su compañera sobre la
adaptación a los cambios horarios. “Yo soy incapaz de desayunar
cuando es de noche y en cambio ella ha mantenido un horario de acuerdo
con la hora GMT; ella funciona con el reloj y yo con el sol”.
Pese a estas diferencias, las dos han hecho juntas al menos una comida
al día a bordo del GAES Centros Auditivos
“para compartirla y charlar un rato”, ha explicado.
Quienes procuran no contar aún los días que les quedan
para la llegada a Barcelona son Andy Meiklejohn y
Wouter Verbraak, que navegan al suroeste de Cabo
Verde y siguen buscando en vano unos vientos alisios que han
desaparecido con la sustitución del anticiclón de las Azores por una
depresión centrada entre estas islas y Madeira. Estos clásicos vientos
del nordeste reaparecerán probablemente dentro de unos días y
obligarán al Hugo Boss a ceñir las casi
2.000 millas que les quedan hasta llegar a Gibraltar.
Gerard Marín afronta
casi como una minucia las últimas 2.800 millas de Atlántico a bordo
del Fòrum Marítim Català, que esta tarde ha
cruzado el ecuador: “Hace 3 años que iba a
participar en mi primera Mini Transat, y cruzar el Atlántico me
causaba mucho respeto, pero ahora ante esas mismas 2.800 millas que
nos separan del Mediterráneo tengo la sensación de que ya casi estoy
en casa”.
El Renault Z.E. completa el podio de la Barcelona World Race

© Jorge Andreu / Barcelona World Race
Pachi Rivero y
Toño Piris han cruzado la línea de llegada de la Barcelona World Race
a las 08:47:36de esta mañana. Los dos navegantes cántabros acaban
terceros, pero son los segundos que completan el recorrido sin haber
realizado ninguna parada. Han tardado 97 días, 18 horas, 47 minutos y
36 segundos. Pachi Rivero es el segundo navegante que ha completado el
recorrido en las dos ediciones de esta competición.
Esta mañana,
a las 08 horas, 47 minutos y 36 segundos, el Renault Z.E.
ha cruzado la línea de llegada de la Barcelona World Race, situada
frente al hotel W. Pachi Rivero (47 años) y
Toño Piris (47 años) han empleado 97 días 18 horas, 47
minutos y 36 segundos para hacer el recorrido teórico de 25.200
millas, a un promedio de 10,79 nudos. De hecho han navegado 28.554
millas, a una media de 12,17 nudos.
Junto a
Jean-Pierre Dick, Pachi Rivero es el único navegante
que ha completado las dos ediciones de la Barcelona World Race. En la
primera edición, Pachi finalizó en cuarto lugar en el
Mutua Madrileña. En esa oportunidad, junto a
Javier 'Bubi' Sansó, empleó 99 días, 12 horas, 18
minutos. Para Antonio Piris ésta es su tercera vuelta
al mundo completada. Fue tercero en la Whitbread 1993-94 y sexto en la
de 1997-98.
Justo después
de pasar la línea de llegada y antes de dirigirse a la recepción en el
Portal de la Pau, Pachi Rivero ha declarado: "Es
un honor haber podido completar la vuelta sin hacer ninguna parada y
con este podio final. Quiero felicitar también a los dos primeros. El
nuestro ha sido un trabajo que nos deja muy contentos. Hemos vuelto
sin para, con el barco entero y haciendo podio. El secreto es que
hemos sido un equipo, con un equipo de tierra que nos apoyó siempre y
ha estado con nosotros en cada momento para que podamos completar la
vuelta sin parar ".
Toño Piris, por su parte, añadió: “Para mí ha
sido una experiencia nueva, un reto importante que hemos podido
cumplir, con lo cual me siento feliz. Ha sido un papel digno y una
experiencia inolvidable. Lo de esta mañana fue increíble, pensábamos
que llegábamos pasados de vela y al final nos cogió esta encalmada. A
lo largo de la regata hemos tenido días malos, sobre todo a la salida
del Mediterráneo pero hemos podido remontar. En ese momento no
imaginábamos el podio. Fue una sorpresa, pero el ir progresando nos
motivó mucho. El secreto de la remontada fue que Pachi que es un Mc
Guiver y tiene una fuerza moral impresionante”.
El Renault Z.E. acaba tercero y completa el podio de la Barcelona
World Race
· Pachi Rivero y
Toño Piris culminan la vuelta al mundo sin parar en 97 días y 18 horas
· “Hemos cumplido
el objetivo” destacan los dos copatrones cántabros a su llegada
· Los dos
aseguran que la clave del éxito ha sido compartirlo todo y el apoyo
del equipo de tierra
LA REGATA DEL RENAULT Z.E.
Tras un
comienzo irregular, Pachi Rivero y Toño Piris completan una muy buena
Barcelona World Race. En 20 días remontan de la decimosegunda posición
a la quinta en el Atlántico. A partir de allí exhiben una gran
regularidad y logran ponerse terceros en el estrecho de Cook, una
posición que mantienen hasta Barcelona.
La frase “de
menos a más” le cae a la perfección a la Barcelona World Race del
Renault Z.E. Ante la primera decisión
estratégica del Mediterráneo, deciden navegar más al este del grueso
de la flota y se descuelgan de la cabeza. 49 millas en un día es todo
un lastre para la primera jornada. En el mar de Alborán, viene la
segunda penalización meteorológica. Eligen ir junto a la costa
española y se quedan desventados y con corriente en contra en la
puerta del Estrecho. No cruzan Gibraltar hasta el 5 de enero. Lo hacen
en undécima posición, a 300 millas del líder, detrás del
We Are Water y por delante del Fòrum Marítim
Català con quien se alternan los puestos 11 y 12 de la
clasificación durante un par de días.
El 9 de
enero,Pachi Rivero y Toño Piris
logran pasar Canarias por el oeste en décima posición a 380 millas del
líder. Ese día están a 80 millas del GAES Centros
Auditivos, a 110 del Neutrogena
y comienzan a separarse del grupo de atrás. El 11 de enero
superan Cabo Verde por el oeste. Como ese día se retira el
Président, se colocan novenos y comienzan una gran
escalada. Al día siguiente pasan al GAES Centros Auditivos
y se ponen octavos a 240 millas del Neutrogena
que es el que cierra el segundo grupo, formado por el
Estrella Damm, el MAPFRE,
el Mirabaud y el Groupe Bel.
Están a 506 millas del líder.
Sin embargo
la defensa de puesto ganado al GAES Centros Auditivos
es trabajosa. Entre el 13 y el 18 de enero, entre el Atlántico Norte y
calmas ecuatoriales, alternan posiciones con las chicas. En ese
momento los cántabros ponen rumbo oeste y se separan del grueso de la
flota. Rápidamente la decisión da frutos. El 19 sacan una tajada
momentánea de la opción oeste extrema tomada por el Foncia,
el Virbac-Paprec 3 y el MAPFRE
y se ponen sextos. Al día siguiente la clasificación los muestra en
séptima posición, pero la realidad indica que no han perdido un
puesto, sino que han ganado dos. Es que ese día el Foncia,
el Virbac-Paprec 3 y el MAPFRE
vuelven a aparecer delante del Renault Z.E.,
como estaba previsto, pero los cántabros ya están delante del
GAES Centros Auditivos y del Neutrogena.
El 22 de enero, el que sufre la galopada de Pachi y
Toño es elMirabaud, ya son
sextos. Y cuatro días después, con la retirada del Foncia
son quintos. Del decimosegundo al quinto puesto en veinte días.
La persecución
del Índico
Febrero es el
mes en el que Pachi y Toño se
dedican a sembrar en el Índico para cosechar en el Pacífico. Es el
tiempo de la gran persecución por los mares del sur. Comienzan el mes
a 150 millas del Groupe Bel y el
Estrella Damm, que navegan a la vista uno del otro.
Están a 850 millas del Virbac-Paprec 3 y 300
del MAPFRE. El 12 de febrero pasan el Cabo
Leeuwin alrededor de 400 millas por detrás del Groupe Bel
y 700 detrás del Estrella Damm.
Nueve días
después el Groupe Bel y el
Estrella Damm paran en Wellington para hacer
reparaciones. El Renault Z.E. sale del
estrecho de Cook en tercera posición. Está a más de 600 millas del
MAPFRE, pero ya está en posición de podio y
no va a abandonar ese lugar hasta llegar a Barcelona. Sólo el
Neutrogena en el Pacífico puso en peligro real esa
posición. Boris Herrmann y Ryan Breymaier llegaron
a ponerse a 20 millas de la popa del Renault Z.E.
el primer día de marzo.
El 7 de marzo los cántabros doblan el cabo de Hornos en tercera
posición y dos días después el Groupe Bel se
detiene en Ushuaia, para luego abandonar. De esa manera sólo quedan
dos barcos en la persecución del Renault Z.E.,
el Estrella Damm y Neutrogena,
separados por sólo una milla entre ellos, y a 470 millas de
Pachi y Toño.
Una ceñida
eterna
El anticiclón
de Santa Helena enciende las primeras alarmas del Renault
Z.E. Una compresión muy grande le permite al
Estrella Damm y el Neutrogena
acercarse a menos de 150 millas de los cántabros. El acordeón
persiste hasta la salida de las calmas ecuatoriales. La menor
diferencia es de 76 millas el 24 de marzo. Pero el primero de abril
vuelve a ser de 250 millas.
Por si por
algo se ha caracterizado esta subida del Atlántico, es por la
interminable y agotadora ceñida en que se convirtió todo este océano
para el Reanult Z.E. y sus perseguidores. A
tal punto que durante esta parte del recorrido sufren el peor problema
de la regata en la vela mayor, aunque lo solventan sin consecuencias.
Cuando
parecía que ya se había acabado lo peor, el 4 de abril Gibraltar
recibe a los patrones cántabros con más ceñida y viento de 40 nudos
con ola de cara. El buen hacer marinero de Pachi y
Toño evita cualquier problema y sortean su última
tormenta sin daños. Aunque aún, en su camino a la llegada aún les
esperaba una encalmada que retrasó su llegada hasta las primeras horas
del día 8 de abril.
Las esperas se prolongan
La alta presión
instalada en el golfo de León retrasa el ritmo de las llegadas
El Estrella
Damm, frenado entre Baleares y Barcelona, no llegará
antes de las 10:00 de mañana.
El
Neutrogena está encalmado en el mar de Alborán.
El Estrella Damm vuelve a casa tras la Barcelona World
Race

© Jorge Andreu / Barcelona World Race
• Alex Pella y
Pepe Ribes cruzan la línea de llegada de la vuelta al
mundo a dos a las 10:45:59 de la mañana
• Han tardado 98 días, 20 horas, 45 minutos y 59 segundos a una
velocidad media de 10,62 nudos
Esta mañana,
a las 10 horas, 45 minutos y 59 segundos, Alex Pella
(38 años) y Pepe Ribes (39 años) han cruzado la línea
de llegada de la Barcelona World Race y se han convertido en la
primera tripulación íntegramente barcelonesa que completa la regata.
El Estrella Damm ha dado la vuelta al mundo
en doble en 98 días, 20 horas, 45 minutos y 59 segundos para hacer el
recorrido teórico de 25.200 millas, a una media de 10,62 nudos. De
hecho han navegado 28.762 millas, a una media de 12,12 nudos.
“El mejor día de la vuelta al mundo es hoy”

Pepe Ribes y Alex Pella, patrones del
Estrella Damm © María Muiña
- Emocionante
bienvenida de Barcelona a sus patrones Alex Pella y Pepe Ribes
- El Estrella
Damm acaba cuarto la vuelta al mundo a dos, que llegó a liderar en
la bajada del Atlántico
- “Es una regata
fantástica, pero muy larga y muy dura”, afirman tras casi 99 días de
competición
La emoción
ha presidido este mediodía la llegada del primer barco patroneado por
dos barceloneses que ha terminado la vuelta al mundo a dos. Numerosos
amigos y compañeros de navegación se han dado cita no sólo en el
Portal de la Pau, sino que han salido al mar para aplaudir a
Alex Pella y Pepe Ribes durante las últimas
millas de vuelta al mundo del Estrella Damm,
hasta cruzar la línea de llegada delante del hotel W con un tiempo de
98 días, 20 horas, 45 minutos y 59 segundos.
“Es muy emotivo. Se nos hace muy extraño estar de golpe
con tanta gente, pero muchas gracias por haber venido a recibirnos”,
ha asegurado Pella tras
recibir el trofeo y la corona de olivera de manos de Miquel
Valls, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, y de
Joan Colldecarrera, adjunto a la presidencia de Port
de Barcelona, por haber terminado esta segunda edición de la Barcelona
World Race. Ribes ha puesto de relieve que se trata
de “una regata muy dura, tanto psicológica como físicamente, y estamos
supercontentos y superagradecidos” de haberla completado y de este
recibimiento.
Muy especial ha sido para Pepe poder coger en brazos a
su hijo, de apenas 4 meses. “En diciembre dejé aquí una cosa muy,
muy pequeña, y cuando vuelvo me encuentro con una cosa muy, muy
grande”, ha comentado entre lágrimas de emoción
LA REGATA DEL ESTRELLA DAMM
La rotura del estay principal cuando estaban a punto de
pasar el estrecho de Cook ha marcado la regata del
Estrella Damm. Siempre cerca del podio –fueron líderes
durante seis días en el Atlántico Sur, aprovechando la parada de
Foncia y Virbac-Paprec 3
en Recife-, aquella avería obligó a Alex Pella y
Pepe Ribes a parar 48 horas en Wellington.
La parada técnica del Estrella Damm en
Wellington marcó un antes y un después. No sólo el MAPFRE se
escapó definitivamente del Estrella Damm, sino que
Pella y Ribes vieron cómo les adelantaban el
Renault Z.E., el Neutrogena y el Mirabaud.
Las 48 horas de penalización en Wellington también supusieron que el
Estrella Damm y el Groupe Bel cayeran de pleno en
las garras del ciclón tropical Atu.
A bordo del vencedor de la primera Barcelona World
Race, el antiguo Paprec- Virbac 2 de Jean-Pierre Dick,
Pella y Ribes se mantuvieron siempre
en el grupo de cabeza. Su salida del Mediterráneo fue muy dolorosa,
sin viento y con una corriente en contra que incluso les hizo
retroceder cuando ya habían entrado en el Atlántico, circunstancia que
aprovechó el Mirabaud para apearlo del podio durante varios
días.
Líderes en el Atlántico
El 8 de enero el Estrella Damm recuperó la
tercera plaza, a distancia ya del Virbac-Paprec 3 y del
Foncia, que cada día incrementaban su ventaja sobre el resto de
la flota. Las averías que llevaron a los dos barcos franceses a
realizar una parada técnica en Recife permitieron que Pella
y Ribes se auparan al liderato el 14 de
enero, al día siguiente de cruzar el ecuador.
Se les planteó entonces el dilema de si rodear el
anticiclón de Santa Helena por el oeste o si intentar cruzarlo por el
medio. Unas previsiones meteorológicas que apuntaban la posibilidad de
que el centro de altas presiones se rompiera por la mitad llevaron al
Estrella Damm a buscar la ruta más corta hacia el cabo de
Buena Esperanza. Seguidos por la casi totalidad de la flota –el
MAPFRE buscó una alternativa entre las dos rutas teóricas-,
Pella y Ribes vieron cómo tras pasar
cerca de la costa sudamericana, el Foncia, el Virbac-Paprec
3 y el MAPFRE los adelantaban entre el 20 y el 22 de
enero.
La rotura del palo del Foncia permitió a
Pella y Ribes recuperar la tercera
posición, que intercambiaron varias veces con el Groupe Bel
de Kito de Pavant y Sébastien Audigane
a lo largo del Índico. Ya al sur de Australia, el Estrella Damm
se acercó al MAPFRE, y muy cerca uno del otro se enfrentaron
a la que entonces fue considerada como la peor tormenta de la regata,
con vientos de hasta 50 nudos y olas “como montañas”.
En Wellington cambió la historia
La travesía del mar de Tasmania fue un pequeño suplicio
para Pella y Ribes, que dieron
prioridad a dejar el barco en condiciones de poder pasar por el
estrecho de Cook sin parar en Wellington. Todos sus esfuerzos, sin
embargo, fueron vanos cuando el 20 de febrero rompieron el estay junto
a la costa neozelandesa. Se trataba de una pieza que no podía ser
sustituida con los medios de a bordo, por lo que su sueño de no parar
se fue al traste. Y con él su posición del podio, porque en las 48
horas en que estuvieron en puerto vieron cómo les adelantaban el
Renault Z.E., el Mirabaud y el Neutrogena, que
a favor de buenos vientos portantes pusieron los pies en polvorosa. De
hecho, Pella y Ribes perdieron 500
millas respecto de Pachi Rivero y Toño Piris.
Por si esto no fuera suficiente, un ciclón tropical se
interpuso en el camino del Estrella Damm y
del Groupe Bel tras zarpar juntos de Nueva Zelanda.
“Hemos pasado por el ojo del ciclón Atu. No se lo recomiendo a nadie.
24 horas de vientos de 40 a 50 nudos. Mar montañosa, mucho estrés”,
resumió Ribes en twitter.
Atu dejó secuelas a bordo en forma de lesiones como
consecuencia de los golpes recibidos tanto en el interior de la cabina
como, sobre todo, durante una maniobra en proa.
Un centenar de millas recuperó el Estrella Damm
al Renault Z.E. entre Wellington y el cabo de Hornos, que
dobló el 9 de marzo en séptima posición. Mayor fue el acercamiento en
el Atlántico Sur, pues los dos barcos llegaron a estar separados por
apenas 76 millas. Hasta ahora, Pella y Ribes
han realizado el mejor tiempo en el Trofeo del Atlántico Sur-Norte,
entre Hornos y Gibraltar.
Lo peor estaba sin embargo por llegar. Si el
Mediterráneo parecía no querer dejarles marchar, se las ingenió para
dificultarles la entrada, en su camino de vuelta a Barcelona. “Ha
sido lo más duro de toda la vuelta al mundo”, explicaron
Pella y Ribes hace un par de días sobre su
paso por Gibraltar, contra vientos que llegaron a rachas de 65 nudos y
un mar montañoso. Unas condiciones que amainaron al salir del mar de
Alborán.
El Neutrogena puede ser quinto mañana por la tarde

Ryan Breymaier y Boris Herrmann ©
Neutrogena
-
Boris Herrmann y
Ryan Breymaier avanzan con viento del suroeste a 226 millas de
Barcelona.
-
El GAES Centros
Auditivos entrará esta noche en el Mediterráneo.
-
Buena evolución
del resto de la flota en el Atlántico.
El día de hoy va a ser el último que Dee
Caffari y Anna Corbella pasen en el
Atlántico pues está previsto que hacia las 22, hora española, crucen
el estrecho de Gibraltar. El GAES Centros Auditivos
navegaba a 8-9 nudos, haciendo un rumbo directo al estrecho al que
tenían, a las 15:30 horas, a unas 50 millas.
El Hugo Boss sigue avanzando
hacia el norte a buen ritmo, con velocidades de alrededor de 11 nudos,
gracias a los alisios del noreste que le vienen impulsando
ininterrumpidamente desde hace varios días. El barco británico se
encuentra al suroeste de las islas Canarias a unas 1.500 millas del
ecuador. Los mismos alisios, aunque de menor intensidad son los que
tiene el Fòrum Marítim Català que se
encuentra unas 860 millas justo al sur del Hugo Boss,
avanzando a algo más de 9 nudos. Aún en el hemisferio Sur, el
We Are Water ha superado la latitud de la ciudad brasileña de
Porto Alegre a más 8 nudos de media. Mientras, en el Pacífico, el
Central Lechera Asturiana prosigue su
retorno a Nueva Zelanda navegando con prudencia a unos 10 nudos de
velocidad.
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