Wouter Verbraak y Andy Meiklejohn cruzan la
línea de llegada de la vuelta al mundo a dos a las 00:49:23. Han
tardado 111 días, 10 horas, 49 minutos y 23 segundos a una velocidad
media de 9,42 nudos.
Hoy, a las 00 horas, 49 minutos y 23 segundos, Wouter Verbraak
(35 años) y Andy Meiklejohn (35 años) han cruzado la
línea de llegada de la Barcelona World Race y son la séptima
tripulación que completa la regata. El Hugo Boss
ha dado la vuelta al mundo en doble en 111 días, 10 horas, 49 minutos
y 23 segundos para hacer el recorrido teórico de 25.200 millas, a una
media de 9,42 nudos. De hecho han navegado 29.246 millas, a una media
de 10,93 nudos.
Esta ha sido la primera vuelta al mundo a dos tanto para
Wouter Verbraak, el patrón holandés que reemplazó a
Alex Thomson dos días antes de la salida, como para el
neozelandés Andy Meiklejohn. Ambos, sin embargo, ya
acumulaban amplia experiencia en regatas oceánicas, entre ellas sendas
participaciones en la Volvo Ocean Race.
El
Hugo Boss es un diseño del argentino Juan
Kouyoumdjian construido por Cookson Boats en Auckland, Nueva Zelanda.
Tras ser botado en mayo de 2007, participó en la Vendée Globe 2008
donde finalizó en quinta posición con el nombre Pindar y con
Brian Thompson como tripulante. El barco pasó a manos del
equipo Alex Thomson Racing a finales del 2009 y fue
sometido a una profunda modificación para adaptarlo a los deseos de su
nuevo patrón, Alex Thomson, quien finalmente no pudo
tomar la salida de la Barcelona World Race.
“Además de una vuelta al mundo, es un viaje personal”

Andy Meiklejohn y Wouter Verbraak, Hugo Boss © Manuel
Medir/FNOB
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Wouter Verbraak y Andy Meiklejohn acaban la Barcelona
World Race en 111 días y 10 horas
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Los dos regatistas del Hugo Boss destacan la dureza y
la belleza de la navegación en el océano Austral
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Explican que superaron las dificultades poniéndose
objetivos comunes
“Esta regata es, además de una vuelta al mundo, un
viaje personal”. Ésta ha sido una de las
primeras reflexiones de Wouter Verbraak cuando,
pasada la 1 de la madrugada, ha puesto pie en tierra en el Portal de
la Pau de Barcelona, tras 111 días, 10 horas, 49 minutos y 23 segundos
de circunnavegación, a una velocidad media de 9,42 nudos.
El navegante holandés, que era el copatrón suplente del
Hugo Boss que inició la Barcelona World Race
sustituyendo temporalmente a Alex Thomson por un
ataque de apendicitis de éste, ha acabado completando la vuelta al
mundo pese a que en un principio sólo estaba previsto que estuviera 10
o 12 días a bordo. “Estaba previsto que me bajara en Cabo Verde, y
tuve que llamar por teléfono a casa diciendo que llegaría 90 días más
tarde”, ha bromeado Wouter Verbraak, quien
añadió, con su hijo Nicklas, de seis años, en brazos:
“Ha sido tan largo que cuando he llegado
apenas he reconocido a mi mujer”.
Por su parte, Andy Meiklejohn ha
recordado que los inicios de esta vuelta al mundo, con grandes calmas
en el Mediterráneo, no fueron nada fáciles para el Hugo
Boss, y que se fueron conociendo sobre la marcha. La
forma de superar las dificultades fue establecer siempre objetivos por
los que luchar juntos. “Queríamos hacer la
vuelta al mundo sin parar y por esto intentamos arreglar los problemas
nosotros mismos en las Malvinas, sin ayuda exterior; cuando al final
tuvimos que parar en puerto, nuestro objetivo fue acabar la vuelta al
mundo”.
Hielo en cubierta
En cuanto a los mejores momentos de la regata, el
neozelandés Meiklejohn ha recordado en especial la
dureza y la belleza de la navegación por el océano Austral, pese a que
tuvieron la mala suerte de encontrarse en la parte posterior de un
sistema meteorológico, con mucho viento, grandes olas
“y hielo en el palo y en la cubierta”.
El mismo Meiklejohn ha evitado
explicar las soluciones técnicas que propondrán a Alex Thomson
para sacar mejor provecho de este barco durante la próxima Vendée
Globe. “Es un barco muy físico, y lo haremos más fácil de llevar,
y también que navegue mejor en las condiciones que no le son
favorables”, se limitó a explicar.
El presidente de la Fundació Navegació Oceànica
Barcelona, Pere Alcober, ha sido el encargado de dar
la bienvenida a los dos navegantes. Entre las autoridades que han
hecho entrega de los trofeos han figurado el cónsul de Holanda en
Barcelona, Henk Nouwens, y el presidente de la Real
Asociación Nacional de Cruceros, Jesús Turró.
La regata del Hugo Boss
La Barcelona World Race del Hugo Boss
está marcada, sin lugar a dudas, por la imposibilidad de participar de
Alex Thomson. El patrón británico es sometido a una
apendicectomía dos días antes de la salida y no puede comenzar la
regata. Luego, cuando tiene todo preparado para incorporarse a la
competición en Cabo Verde, una enfermedad de su hijo, nacido pocos
días antes, vuelve a impedírselo. Para entonces, el Hugo
Boss integra el grupo de cola de la regata, pero
Wouter Verbraak, el reemplazante de Alex Thomson,
y Andy Meiklejohn inician una buena remontada que los
lleva al séptimo puesto final.
Tras una mala salida, en la que el Hugo Boss
y el We Are Water superan la primera boya en
las últimas posiciones, Wouter Verbraak y
Andy Meiklejohn alternan en los tres primeros días de regata
los cuatro últimos puestos de la clasificación. El 5 de enero, tras
acusar los flojos vientos del Mediterráneo, el Hugo Boss
ocupa el farolillo rojo.
Cuatro días más tarde, Wouter y
Andy pasan Canarias con el pensamiento puesto en Cabo
Verde, donde ya se prepara todo para que Alex Thomson
reemplace a Verbraak. Enseguida se sabe que el cambio
de patrones eso no se producirá. Ello sorprende al navegante holandés,
que en dos semanas pasa de preparar un barco para dar una vuelta al
mundo a ser uno de los dos patrones que la lleve a cabo.“Han sido
24 horas de emociones contradictorias. Por un lado estamos muy
contentos de que se haya tomado la decisión; estamos muy contentos de
seguir, pero sabemos que Alex lo está pasando mal en casa. Nuestros
pensamientos están con él. Esperamos que acabe todo bien”,
confesaba Wouter.
Comienza la remontada
Todo esto no mina la moral de los patrones, que tras el
abandono del Président inician una pequeña remontada.
El día 14 de enero ya son décimos. Hasta el 24 de enero alternan
posiciones con el Central Lechera Asturiana. Pero esa semana,
con la parada de este barco en Ciudad del Cabo y el abandono del
Foncia se colocan novenos y dejan de mirar a
los de atrás para centrarse en el GAES Centros Auditivos,
que los precede.
El 28 de enero Wouter Verbraak y
Andy Meiklejohn dan la primera demostración del potencial del
Hugo Boss. Son los más rápidos de la flota, con una
media superior a los 17 nudos durante diez horas. Sin embargo ese día,
aunque sólo lo comunican casi tres semanas más tarde, medio metro del
raíl se desprende del mástil, lo que marcará el resto de la regata.
Las primeras horas en el Índico ya anuncian que el
Hugo Boss navega en las latitudes para las que fue diseñado y
Andy Meiklejohn y Wouter Verbraak se
conjuran para superar al GAES Centros Auditivos
antes de acabar este océano. El 11 de febrero, el Hugo
Boss supera al GAES Centros Auditivos
y es octavo. Todo gracias a que entre el 11 y el 12 de febrero es el
barco más rápido de la flota, tras recorrer
453 millas en esa singladura. Al día siguiente repite y hace 446
millas en 24 horas.
Un triste paso por casa
El 17 de febrero, el Hugo Boss
informa que no puede izar toda su vela mayor desde el 28 de enero.
Wouter Verbraak y Andy Meiklejohn
confían en poder reparar sin tener que parar en puerto, pero el equipo
prepara toda la logística necesaria por si deben hacerlo. Tras un paso
extraño entre las islas de Tasmania, donde se presume que se acercan
para reparar, el 23 de febrero anuncian que no paran en Wellington.
El paso por el estrecho de Cook se produce días después
del terremoto que sacudió a Nueva Zelanda y Andy Meiklejohn
comenta: “Me siento triste mientras cruzo el
estrecho de Cook a la vista de mi casa. Es difícil que me sienta
contento cuando tanta gente está sufriendo tanto. Son emociones
encontradas que son difíciles de explicar”.
El paso por el Pacífico es relativamente tranquilo. El
Hugo Boss aumenta su ventaja sobre el
GAES Centros Auditivos hasta las 257 millas. El
6 de marzo continúa en octava posición y supera la última puerta, con
el GAES Centros Auditivos a 320 millas.
El raíl del palo obliga a
parar
El 12 de marzo el Hugo Boss
dobla Hornos al mismo tiempo que Caffari y
Corbella, pero éstas dejan atrás a Andy Meiklejohn
y Wouter Verbraak. El problema en el raíl del mástil
ha sido decisivo y con él aparecen otros daños en las velas. Los
patrones anuncian a la Dirección de Regata que se dirigen a las islas
Malvinas para fondear y poder realizar reparaciones. Si bien pierden
la octava posición con la tripulación femenina, ganan dos con los
abandonos del Groupe Bel y el
Mirabaud.
Entre el 13 y el 15 de marzo el Hugo Boss
permanece fondeado. El 16 de marzo, tras salir a probar las
reparaciones deciden regresar a la capital de Malvinas para trabajar
en puerto, aún a costa de la penalización de 48 horas.
La amenaza del
Fòrum Marítim Català
El Hugo Boss
trabaja en puerto entre el 16 y el 21 de marzo. La extensa parada hace
que el Fòrum Marítim Català se acerque mucho
más de lo aconsejable. Sin embargo, en el Atlántico Sur, el
Hugo Boss vuelve a ser el barco más rápido de la
flota el 26 de marzo. Esa gran performance le permite alejarse del
Fòrum Marítim Català, al que deja 359 millas por
detrás tras haber estado sólo a 120. Wouter Verbraak
y Andy Meiklejohn son los más veloces durante tres
días y amplían la distancia con sus perseguidores.
El día que Virbac-Paprec 3
gana la regata, el Hugo Boss cruza el
ecuador. Ese 4 de abril comienza una larga y complicada ceñida hacia
Gibraltar. Los alisios del nordeste obligan al velero a tirar bordos
durante todo el trayecto hasta el Estrecho. El 19 de abril el
Hugo Boss es el séptimo barco que regresa al
Mediterráneo, pero hay motivos para preocuparse: en una semana, las
710 millas de ventaja con el Fòrum Marítim Català
caen a menos de 100.
El final es muy reciente. Una borrasca se interpone
entre ambos barcos y el Hugo Boss completa
la Barcelona World Race en séptima posición.
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