Un océano, cuatro batallas

© Benoit Stichelbaut / Mirabaud
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El Virbac-Paprec 3 se
acerca al meridiano del cabo Leeuwin, tras superar las primeras
10.000 millas.
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El MAPFRE, el Estrella
Damm y el Groupe Bel luchan por la segunda posición separados por
140 millas.
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El Mirabaud y el
Neutrogena continúan su match race separados por sólo dos millas.
Tras haber superado esta madrugada las
primeras 10.000 millas de la regata, el Virbac-Paprec 3 continúa
ampliando la distancia sobre sus perseguidores. A poco más de 700
millas del meridiano del cabo Leeuwin, Jean-Pierre Dick y Loïck Peyron
ya van en búsqueda de la barrera de seguridad australiana con el 40
por ciento de la competición superada. Según el parte de posiciones
de esta tarde, la embarcación francesa, defensora del título,
aventaja al MAPFRE en 617 millas.
La gran extensión de mar en la que
navega la flota hace que los barcos estén bajo la influencia de una
meteorología muy heterogénea. Basta decir que del primero al último
cubren dos terceras partes del océano Índico. No es extraño entonces,
ver cómo nacen muchas regatas dentro de la regata, con luchas que
permiten incluso navegaciones a la vista como sucediera hace dos días
con el Estrella Damm y el Groupe Bel.
La batalla de Ámsterdam
Iker Martínez y Xabi Fernández, que
hasta hace 30 horas sólo miraban hacia adelante, con la proa puesta en
la estela del Virbac-Paprec 3, ya comienzan a sentir la presión de los
dos veleros rojos. Apenas superada la puerta de seguridad de Amsterdam,
tanto el Estrella Damm como el Groupe Bel han comenzado a atacar la
segunda posición de la clasificación general en manos del MAPFRE. Alex
Pella y Pepe Ribes le ha descontado 25 millas en un día a los patrones
vascos y se sitúan a 67.
Kito de Pavant y Sébastien Audigane, por
su parte, han revertido la tendencia de alejarse de Iker y Xabi para
aproximarse seis millas. Quien no lo tiene tan fácil es el Renault Z.E.
que navega en un sistema meteorológico distinto. Si bien se acercó 30
millas en 24 horas, aún está a 393 del MAPFRE.
Kerguelen, Crozet y
Agulhas
La disputa por el sexto puesto entre el
Mirabaud y el Neutrogena está cada vez más emocionante. A 580 millas
del Renault Z.E. y 660 por delante del GAES Centros Auditivos, el
barco del Dominique Wavre y Michèle Paret y el de Boris Herrmann y
Ryan Breymaier están separados por dos escasas millas. Y el
través-aleta con rumbo sureste que los lleva hacia el archipiélago de
Kerguelen promete decantarse a favor de quien más aguante en esta
posición respecto al viento, como si se tratase de una regata de
triángulo.
Igual de incierta es la definición del
duelo que mantienen el GAES Centros Auditivos y el Hugo Boss. Las 110
millas de ventaja de Dee Caffari y Anna Corbella ya no parecen un gran
colchón, cuando ayer la separación eran de 180. Sobre todo cuando el
Hugo Boss se acerca a la puerta de Crozet desde el sur, donde disfruta
de vientos de mayor intensidad y mejor ángulo.
La última batalla está en Agulhas. El
Fòrum Marítim Català y el We Are Water ya han dejado atrás la primera
puerta de seguridad del Índico. Las 140 millas de separación parecen
estabilizadas entre ellos, pero ninguno de los dos puede descuidarse
del Central Lechera Asturiana. Tras la parada técnica en Ciudad del
Cabo, Juan Merediz y Fran Palacio se han reintegrado a la competición
con energías renovadas y con un viento portante que los tiene lanzados
a más de 15 nudos desde que soltaron amarras.
Han dicho:
Ludovic Aglaor (Fòrum
Marítim Català): “Una noche con un poco de saltos.
Saltando olas y con un viento con una fuerte connotación política, un
golpe de la izquierda, otro golpe que viene por la derecha, otro golpe
de nuevo, después nada, por ello, pobres electores que estamos hechos,
ha hecho falta remangarse y pasar la noche haciendo maniobras, con el
fin de no sombrear una crisis de capitalización de nuestras millas
conseguidas que son toda nuestra fortuna”.
Juan Merediz (Central
Lechera Asturiana):“Ya estamos aquí, en el Índico Sur.
Primera noche, por fin viento como esperábamos. Podéis imaginaros el
ánimo a bordo. Ya sabéis que "lo que no te mata te hace fuerte" y
hemos estado muy cerca de ser el tercer barco en tener que dejarlo.
Esas 1.880 millas no las vamos a olvidar, ninguna de ellas...”
Toño Piris (Renault Z.E.):“Vamos
en dirección de la puerta Ámsterdam que está a unas 350 millas por
proa con una temperatura del mar de 16 grados. La temperatura del mar
es la que marca la temperatura general; así que, como todavía no hace
frío serio, la vestimenta es un poco lio. Si te pones muchas capas no
te puedes ni mover en las maniobras y acabas chorreando de sudor. Si
te pones pocas, estas destemplado y encogido. Luego Murphy ya se
encarga de que la hayas cagado en tu elección...”
Gerard Marín (Fòrum Martítim
Català): “Estamos bastante contentos, hemos conseguido
pasar al We Are Water, aunque también estamos un poco decepcionados
porque creíamos que podríamos mantenernos en la zona de influencia del
frente. Esta noche se nos ha escapado y nos ha alcanzado una baja.
Vamos a ver como salimos de ella”.
La lucha por el podio, al rojo
vivo

Boris Herrmann © Neutrogena
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El Estrella
Damm recorta diferencias al MAPFRE mientras se acercan
a la Barrera Australiana con el Groupe Bel a la expectativa
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El Mirabaud
y el Neutrogena navegan casi en un pañuelo y el Hugo
Boss redobla su ataque al GAES
Centros Auditivos
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Iker Martinez
expresa su preocupación por la fatiga del material
La lucha por los dos últimos puestos del podio se ha
recrudecido, a medida que el Estrella Damm
ha recortado a 35 millas su diferencia respecto del MAPFRE
y el Groupe Bel busca por el sur más viento
que sus rivales más directos. Por detrás, el Renault Z.E.
avanza agazapado a la espera de una oportunidad para acercarse a estos
puestos privilegiados.
Iker Martínez explicó
ayer que durante varios días no han podido recibir las previsiones
meteorológicas por un problema de su equipo de comunicación, algo que
probablemente ha influido en su rendimiento, así como el cansancio
acumulado por las horas que han dedicado a reparar una vela dañada
durante un chubasco. El bimedallista vasco comentó también que no
pudieron atravesar la vaguada que hasta hace un par de días los
impulsó con vientos “muy violentos” del sur, porque cuando
entraban en la zona de transición el viento se volvía muy errático y
no les permitía llegar al lado este del fenómeno meteorológico.
“Nos quedamos en una zona de nadie”, añadió, y el resultado ha
sido que el líder se les ha escapado y el Estrella Damm
se les ha acercado.
“Nosotros atacamos siempre”
El barco cervecero no piensa cejar en su ataque.
“Nosotros atacamos siempre”, ha comentado hoy Pepe Ribes
desde un Estrella Damm que avanzaba con
viento de popa, un espi pequeño, una trinqueta y toda la mayor, con el
objetivo de “navegar más rápido” que MAPFRE
y Groupe Bel. “Al Virbac-Paprec 3 no lo
vemos desde el estrecho de Gibraltar, está haciendo una regata
increíble, pero de momento su regata no es nuestra regata”, ha
añadido.
El líder, que esta madrugada ha llegado al primer
sector de la Barrera Australiana, se ha movido en un sistema
meteorológico distinto del resto de la flota, lo que le ha permitido
ser, un día más, el más rápido de toda la flota y distanciar al
segundo en 770 millas.
El Mirabaud vuela a 21
nudos
Detrás, el Mirabaud y el
Neutrogenamantienen desde hace unos días una
dura regata particular, en la que Dominique Wavre y
Michèle Paret se escapan cada vez que Boris
Herrmann y Ryan Breymaier parecen tenerlos a
un tiro de piedra. La pareja más veterana de la flota ha controlado
hasta ahora el ataque de una tripulación que se ha confesado
“novata” pero que dice aprender a marchas forzadas. En las
últimas cinco horas el Mirabaud ha volado a
más de 21 nudos y ha vuelto a escaparse a 14 millas de sus
perseguidores.
Mayor es la distancia entre el GAES Centros
Auditivos y el Hugo Boss, que
durante la noche ha acercado al barco de Dee Caffari
y Anna Corbella, pero éstas han recuperado ventaja en
las últimas horas.
Una “calma tensa”, en palabras de Juan
Merediz, reinaba ayer a bordo del Central Lechera
Asturiana, a la espera de la llegada de un viento fuerte
de componente oeste que debería hacerlo planear a gran velocidad en
los próximos días. Esta mañana Fòrum Marítim Català
y We Are Water, situados más al sur, han
empezado a beneficiarse de estos vientos que los empujarán hacia el
corazón del Índico Sur. “Las condiciones de navegación parece que
van mejorando tras unos días de mucho desgaste”, ha comentado
Jaume Mumbrú desde el We Are Water.
El despiste de los horarios
A medida que los barcos se desplazan hacia el este,
entran en zonas horarias más tempranas. Algunos barcos viven de
acuerdo con este horario cambiante, mientras otros mantienen su
horario GMT durante toda la regata. Si bien esto simplifica su
navegación -la navegación se realiza de acuerdo con la hora GMT- a
veces lleva a confusiones. “No sé si estoy desayunando o
almorzando”, ha escrito esta madrugada Dee Caffari
desde el GAES Centros Auditivos.
El hecho de que la noche sea cada vez más corta a
medida que los barcos bajan hacia el sur –la noche a bordo del Estrella
Damm apenas dura cinco horas, según ha comentado hoy
Ribes- añade aún más confusión.
La tensión de los icebergs
Más tensión supone la cercanía de hielos flotantes,
como ponen de relieve diversos participantes. “Mientras os escribo
vamos a 25,7 nudos. A esta velocidad una pieza de hielo de la medida
de un coche destruiría la proa del barco hasta el punto de tener que
abandonarlo y dejar que se hundiera. Si chocamos contra esto sería
como un encuentro de fuerzas de objetos (sin duda) inamovibles”,
ha escrito Ryan Breymaier desde el
Neutrogena. Ribes, por su parte, más experimentado en
navegar por el océano Austral, ha agradecido la existencia de las
puertas de seguridad: “De momento solo hemos
estado tres veces a rumbo de un iceberg. Si no hubiera puertas,
hubiesen sido cincuenta veces, lo que implica más riesgo".
Han dicho:
Iker Martínez (MAPFRE):
“Hemos estado unos días incomunicados por problemas con
internet, la navegación, los partes meteorológicos… Hemos estado en
una zona complicada, difícil navegar donde no hay cobertura, ni
conexión. Han sido unos días complejos y complicados. Ahora tiene
mejor pinta”.
Juan Merediz (Central Lechera Asturiana):
“El objetivo, desde siempre, es terminar
la Barcelona World Race. Queremos ser competitivos, nadie se quiere ir
a casa. Estamos convencidos de que podemos”.
Kito de Pavant (Groupe Bel) “Hemos
aprovechado las últimas 24 horas mucho más que los últimos días. De
momento no nos aburrimos. A bordo falta adaptar las velas a estas
condiciones inhabituales, ya hemos repasado toda la ropa de la señora
vaca hasta optar finalmente por el gran "spi frankenstein" y la vela
mayor izada (esto hacía mucho tiempo que no se había visto...)”.
Dee Caffari (GAES Centros Auditivos): “Otra
puerta de hielo en nuestra lista mientras escribo. Ahora podemos
arribar un poco, izar la vela de portantes y ponernos la próxima
puerta como objetivo. Cada hito ayuda y es otro impulso de moral para
cruzar el próximo de la lista. Hemos sido bendecidas con viento
decente, de una dirección decente, que nos hace progresar hacia al
este”.
Ryan Breymaier (Neutrogena):
“Dentro de 20 millas vamos a pasar una
posición de iceberg según nuestros gráficos. Es angustioso, porque si
hay uno de los grandes que los satélites pueden ver, quiere decir
también que hay trozos pequeños. Vamos a 25,7 nudos. A esta velocidad
una pieza de hielo de la medida de un coche destruiría el frente del
barco hasta el punto de tener que irnos y dejar que se hunda. El
satélite sólo ve las cosas superiores a 150 metros”.
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