Iker Martínez y Xabi Fernández © Nico Martinez /
Barcelona World Race
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En una animada rueda de prensa, Iker
Martínez y Xabi Fernández instaron a las tripulaciones españolas a
que se preparen para ganar la próxima edición de la Barcelona World
Race.
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Ambos han reconocido la superioridad
del Virbac-Paprec 3 y que han aprendido mucho durante la vuelta al
mundo.
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También confesaron que hasta el
último momento tuvieron esperanzas de que pasara algo que les
permitiera llevarse la victoria.
“Gracias a todos por venir. Ha sido muy emocionante.
Una gozada comparado con los recibimientos de las medallas olímpicas.
Muy diferente y muy emocionante”,
Iker Martínez inició la rueda de prensa con esta frase. Fue
unos pocos minutos después de que él y Xabi Fernández,
hayan recibido los honores que corresponden a dos héroes que acaban de
completar una gesta. Los ojos de Iker y la extrema
delgadez de Xabi transmitían el cansancio de haber
navegado alrededor del mundo sin parar durante 94 días, 21 horas, 17
minutos y 35 segundos.
En la cabeza de ambos aún estaban las imágenes de la
recepción en el Portal de la Pau con la presencia de sus familias, sus
amigos, el equipo de tierra, los patrocinadores y todos los que
“nos permitieron cumplir el sueño de dar esta vuelta al mundo”.
También las de la entrega de premios, donde recibieron los honores de
Pere Alcober, Presidente de la Fundació Navegació
Oceánica Barcelona (FNOB)y Delegado de Deportes del Ayuntamiento de
Barcelona, y de Sixte Cambra, Presidente del Port de
Barcelona. En el escenario estuvieron presentes además, Pedro
Martínez, Presidente MAPFRE, Gerardo Pombo,
Presidente de la Real Federación Española de Vela, Juan Ramón
Beorlegui, Representante del Consejo Superior de Deportes y
Pedro Campos, Director del equipo MAPFRE.
El reconocimiento a los
mejores
En el estricto análisis del resultado deportivo de la
regata, Iker fue contundente:
“Ganaron porque son los mejores. El Virbac-Paprec 3
navegó seis o siete días menos. Es un ocho por ciento de la regata.
Nosotros ese ocho por ciento lo perdimos en el anticiclón de Santa
Helena, en que tenemos menos experiencia, en que sabemos menos de
meteorología, y de interpretación de routage. Por todo ello, en el
Virbac-Paprec 3 tenían cinco veces más información que nosotros. Y
cuando tienes más información tienes menos posibilidades de
equivocarte. El barco también pudo haber influido algo porque ellos
tenían un barco de primera generación. Pero nosotros teníamos el mejor
de segunda generación, así que no es tanta la diferencia.”
Enseguida Xabi amplió la idea: “Vinimos
sabiendo que no podíamos ganar, pero lo hemos dado todo, como siempre.
Hemos disfrutado un montón y hemos trabajado al ciento por ciento las
24 horas de cada día. Y ahí estuvimos. El Vibac-Paprec 3 nos ganó
porque son unos campeones. Han sido los mejores. No tenemos nada que
reprocharnos. Lo único que no nos gustó de esta regata es que no
pudimos prepararla como hubiéramos querido”.
A por ellos
Rápidamente Iker Martínez aclaró que,
pese a todo, nunca perdieron la esperanza de obtener la victoria y en
todo risueño comentó: “Cuando nos vimos ahí adelante nos dijimos:
‘que nos llevamos la regata’, la verdad es que no podía ser. Aunque
hasta el final estuvimos pensando: Y si se quedan en una encalmada, y
si le dan a una piedra, si les pasa algo…” Ese comentario, y lo
cerca que se han visto en competición con los mejores del mundo de la
especialidad, lo llevó a una reflexión de cara al futuro: “Los
barcos españoles deben ir a más. Ya estamos ahí. En la próximas
edición hay que venir a ganar”. Frase refrendada por Xabi
Fernández: “En la salida hablábamos
con Pepe, Alex, Pachi y todos decíamos que había que terminar. En la
próxima hay que estar preparados para ganar. Después puede darse o no,
pero hay que llegar a las salida pensando en ganar”.
En todo momento los dos patrones pusieron de relieve el
valor de hacer la vuelta al mundo sin parar. “Aquella frase de que
preferíamos hacer terceros o cuartos sin parar que ganar parando venía
de una reflexión a bordo entre Xabi y yo. Lo pensábamos los dos. Era
una muestra del espíritu con el que afrontábamos la regata”,
indicó Iker. “Queríamos acabar la regata porque
es una ilusión que tenemos desde pequeños, queríamos dar la vuelta al
mundo. Queríamos hacerla y hacerla sin parar. Al final lo hemos
conseguido y estamos encantados. Ha sido como ganar la regata”.
La regata del MAPFRE
“Son unos competidores temibles. Es increíble el nivel
de velocidad al que están navegando”. Estas
palabras de Loïck Peyron, cuando el
Virbac-Paprec 3 veía amenazado su liderato al tener al
MAPFRE a menos de 10 millas por la popa, son
relevantes y resumen el extraordinario potencial que Iker
Martínez y Xabi Fernández han desarrollado
en esta Barcelona World Race.
Iker Martínezy
Xabi Fernández comenzaron la Barcelona World Race inmersos en
el pelotón de cabeza que navegó compacto hasta el cabo de Gata. Allí
los vascos escogieron la opción norte, que los retrasó al punto de
cruzar el estrecho de Gibraltar, el 5 de enero, en octava posición.
Pero tres días después, al norte de las islas Canarias, ya se
colocaron quintos.
Planeando con los alisios
Con los alisios, el MAPFRE
logró superar los 21 nudos de media en un par de clasificaciones; fue
la primera demostración de la capacidad de Iker y
Xabi para llevar el barco al máximo. Este alto ritmo
les hizo atrapar al Mirabaud poco después de
sobrepasar las islas de Cabo Verde, dejando claramente atrás al
Groupe Bel, al Neutrogena
y al Président.
Sólo el Estrella Damm
aguantaba su ritmo, mientras iban recortando distancia al
Virbac-Paprec 3. Cuando el MAPFRE
cruzó el ecuador, el 13 de enero, se encontraba a 160 millas del líder
y éste y el Foncia anunciaban que se iban a
detener en Recife. Tras la parada técnica de los líderes, el
MAPFRE se colocó segundo por detrás del
Estrella Damm.
Nuevas opciones tácticas se abrían para los
perseguidores ante el anticiclón de Santa Helena. El
Estrella Damm, el Groupe Bel y
sus seguidores optaron por acercarse al centro del anticiclón. El 18
de enero, el MAPFRE entró en modo invisible
para ocultar su elección; en aquel momento iba tercero a 150 millas
del Estrella Damm. Reapareció tercero a 183
millas del barco rojo.
Segundo en el Atlántico
Esta situación dejó al MAPFRE
entre los dos grupos: al este, el pelotón liderado por el
Estrella Damm; al oeste, pegados a la costa
sudamericana, el Virbac-Paprec 3 y el
Foncia tras reintegrarse a la regata. Al
estar en medio de los dos grupos, el MAPFRE
no logró la velocidad de los del sur, pero sí navegó mucho más rápido
que el pelotón que tenía al norte y, el 24 de enero, superó al
Estrella Damm colocándose tercero. Luego, el
Foncia rompió le palo e Iker y
Xabi se colocaron segundos, 540 millas por detrás del
Virbac-Paprec 3 y 187 millas por delante del
Estrella Damm.
El 29 de enero, el MAPFRE
dobló el cabo de Buena Esperanza. Durante la primera parte de la
travesía del Índico, recuperó casi 300 millas hasta el 3 de febrero.
El 5 de febrero los vascos sufrieron una colisión que dañó seriamente
una de sus orzas. Ello los obligó a bajar el ritmo para reparar el
apéndice del que perdieron más de un metro. Con todo esto, el
Virbac-Paprec 3 se les escapó a más 780 millas. Fue
la distancia más grande que el líder ha puesto por delante del barco
español.
La gran remontada del
Pacífico
En el estrecho de Cook la regata dio un nuevo giro
inesperado: el 16 de febrero, el Virbac-Paprec 3
se detuvo en Wellington. Cuando volvió a zarpar, el MAPFRE
estaba a 150 millas. En la primera mitad de la travesía
del Pacífico, el MAPFRE protagonizó una
espectacular remontada: en cinco días se colocaron a 8,3. Pero el
líder reaccionó y, cuando dobló el cabo de Hornos, volvió a tener 140
millas de ventaja. El MAPFRE pasó Hornos el
día 3 de marzo a las 15:40, hora española. Esto les dio luego la
merecida victoria en el Trofeo del Pacífico con un tiempo de 12 días,
8 horas y 20 minutos.
Tras pasar Hornos, un problema en las drizas les obligó
a fondear en isla Nueva, en la desembocadura del canal de Beagle. Lo
arreglaron por sus propios medios y cuando se reincorporaron a la
navegación los franceses se les había puesto a 220 millas. El resto de
la subida del Atlántico fue un constante juego de acordeón entre
ambos. En los doldrums este acordeón llegó a su punto más favorable a
Iker y Xabi, quienes se situaron a 111 millas de del
Virbac-Paprec 3. Luego la distancia vuelve a aumentar,
hasta que el 25 de marzo, ante la estrategia a realizar ante el
anticiclón de las Azores, ambos barcos entraron de nuevo en modo
invisible.
Pocas opciones hasta el
final
El Virbac-Paprec 3 decidió ir
hacia el este, pasando al norte del archipiélago canario; el MAPFRE
pasó entre las islas de La Palma y El Hierro. No hubo grandes cambios
y el Virbac-Paprec 3 cruzó el meridiano de
Tarifa el 1 de abril; 30 horas después lo hizo el MAPFRE,
a 250 millas del líder.
La suerte estaba echada y ni la inestabilidad
mediterránea pudo dar una alternativa al barco español, pero su regata
será recordada en los anales de la vela oceánica española, pues es la
primera vez que un equipo enteramente español sube al podio de una
regata IMOCA y lo hace superando a un importante elenco de figuras
internacionales. El futuro oceánico más prometedor está abierto para
Iker y Xabi.
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