El Mediterráneo obliga a trabajar a destajo a los
participantes en la vuelta al mundo
El Mediterráneo se está comportando cómo si fuera el
Mediterráneo, un mar difícil para los navegantes, con un viento
cambiante que hace trabajar a destajo a los navegantes de la Barcelona
World Race. Después de las emociones de la salida, los catalanes Jaume
Mumbrú y Cali Sanmartí intentan asimilar lo vivido el último día del
año: “Nunca en la vida podremos volver a vivir una cosa como ésta”, ha
confesado Jaume esta mañana por teléfono, antes de añadir que aún
estaban “tocados por todo el calor y el cariño” que se les había
mostrado en el pantalán y en la salida de esta vuelta al mundo.
Ninguno de los regatistas ha tenido una noche sencilla,
con muchas maniobras y cambios de vela para intentar aprovechar cada
migaja de viento, viniera de donde viniera. A pesar de que en general
el flujo era del Norte-Nordeste, había zonas sin viento que había que
evitar para sortear que los rivales se escaparan.
De madrugada se han empezado a abrir distancias. A
pesar de que el Foncia ha mantenido el
liderazgo desde anoche hasta primera hora de esta tarde, el último
informe de posiciones sitúa al barcelonés Bruno García
y al francés Jean Le Cam al frente de la
flota, a bordo del Président.
"Condiciones típicamente
mediterráneas"
Detrás, un grupo bastante compacto con seis barcos:
además del Foncia figuran el
Mapfre (Iker Martínez y Xabi Fernández),
el Virbac- Paprec 3, el Groupe
Bel, el Estrella Damm (Alex
Pella y Pepe Ribes) y el
Mirabaud. “Navegamos en un grupo muy compacto con
contacto visual entre nosotros. Todos hemos trasluchado al mismo
tiempo para amurarnos a babor hace una rato. Tenemos unos 7 nudos del
Norte y avanzamos a unos 8. Las condiciones son típicamente
mediterráneas y nuestro objetivo es seguir con la flota hasta la
salida del estrecho de Gibraltar, nadie se tiene que escapar”, ha
comentado Pepe Ribes (Estrella Damm) poco
antes de este mediodía.
Poco después, el grupo ha vuelto a trasluchar para
arrumbar ya directamente hacia el cabo de la Nao, pero veía como el
Président se colaba entre ellos y la costa
valenciana.
El esfuerzo del Central
Lechera Asturiana
La tripulación femenina del GAES Centros
Auditivos (Dee Caffari y la catalana
Anna Corbella) parecía especialmente satisfecha, tras
haber conseguido engancharse a este grupo llegando desde barlovento,
en una difícil navegación con viento trayendo muy suave. “Todo va
bien a bordo. Los vientos flojos hacen que avanzar sea difícil, pero
seguimos en contacto con los demás y por eso estamos contentas”,
según han comunicado esta mañana en un correo electrónico a la
dirección de la regata.
Inmediatamente detrás, el We Are Water,
de Jaume Mumbrú y Cali Sanmartí,
está avanzando barcos en cada informe de posiciones y esta
tarde ya son novenos, tras pasar los últimos la boya del Besòs,
después de la salida.
El Central Lechera Asturiana es por
ahora el farolillo rojo de la flota. El encomiable esfuerzo realizado
para estar en la línea de salida, después de haber tenido que
sustituir el palo y buena parte de las velas al haber roto el mástil
hace apenas un mes, les ha pasado factura: “Estamos agotados”,
ha comentado el asturiano Juan Merediz este
mediodía.
Los que seguramente se lo tomaron mejor fueron los
franceses del Virbac-Paprec 3, Jean-Pierre Dick
y Loïck Peyron, que hicieron una pequeña
cena de Nochevieja, con foie-gras y almejas incluidos. “Además,
hemos podido ir durmiendo, a pesar de que hemos hecho muchas
maniobras, hemos trasluchado varias veces y hemos hecho también
bastantes cambios de velas. Pero de lo que se trata es de no hacer
tonterías y no perder contacto con el grupo delantero”, ha
explicado el campeón de la primera edición de la Barcelona World Race,
Jean-Pierre Dick.
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