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2011

 

BWR - Fuertes tormentas en el Océano Índico

Groupe Bel © Gilles Martin-Raget

 

El MAPFRE recorta diferencias con un líder preocupado por su próximo temporal

Loïck Peyron y Jean-Pierre Dick brindando a bordo del Virbac-Paprec 3 © Yvan Zedda

  • El Virbac-Paprec 3 gana el TrofeoAtlántico Norte-Sur y se enfrenta hoy a vientos de proa muy fuertes.

  • El Hugo Boss, el más rápido las últimas 24 horas.

  • El Central Lechera Asturiana espera llegar el jueves a Ciudad del Cabo para reparar la quilla.

El MAPFRE es el barco que mejor aguanta el ritmo a la caza de un líder más preocupado en cómo supera la enorme tormenta que se le echa encima que en mantener a raya a sus inmediatos perseguidores. Éstos, aún a más de 500 millas, han logrado reducir considerablemente su desventaja con respecto a Jean-Pierre Dick y Loïck Peyron que hoy han sido confirmados oficialmente como ganadores del Trofeo Atlántico Norte-Sur. Han empleado 23 días, 05 horas y 40 minutos en unir Gibraltar con el meridiano del cabo de Buena Esperanza.

En estos momentos el Virbac-Paprec 3 vive pendiente de la borrasca que se ha formado al sur de Madagascar y que ha bajado a gran velocidad hacia el sur, trayéndole vientos de proa que en las próximas horas alcanzarán fuerza de temporal. Una situación en absoluto atractiva, especialmente para un barco concebido y construido, sobre todo, para planear a gran velocidad, pero a favor de estos vientos muy fuertes de las latitudes australes, no para enfrentarse a ellos.

Esta profunda depresión es consecuencia de una atípica situación meteorológica en el Índico Sur, donde dos anticiclones alimentan simultáneamente la zona que los separa con vientos cálidos uno y fríos el otro. De esta mezcla de aires contrapuestos nacen profundas borrascas que se desplazan rápidamente hacia el sur, donde se incorporan al tren de borrascas del océano Austral.

Esta situación que ahora sufre el Virbac-Paprec 3 podría repetirse en el futuro y afectar a otros participantes en esta regata de vuelta al mundo. Sin embargo, la situación para éstos es muy distinta si deben enfrentarse a estas profundas depresiones cuando se encuentran al sur de ellas o cuando éstas ya han cruzado por su proa, porque entonces pueden aprovechar los vientos de poniente (favorables en su camino hacia el este). 

 

El MAPFRE se va “una barbaridad”

Detrás del líder, cuatro barcos mantienen una dura batalla en la que los vascos Iker Martínez y Xabi Fernández mantienen la segunda plaza, tras no sólo recortar en casi 50 millas su diferencia respecto de Jean-Pierrre Dick y Loïck Peyron, sino que incrementa su ventaja respecto al tercer clasificado navegando más al norte que sus rivales. “Del MAPFRE, estuvimos a nada, 30 millas. Se quedó separado de nosotros por el frente y se ha ido una barbaridad”, ha reconocido Pepe Ribes desde el Estrella Damm.

El Estrella Damm, que ve cómo peligra su tercer cajón del podio ante el persistente ataque del Groupe Bel, ha estado muy ocupado en reparar el código 0, un gran vela de proa que rompieron ayer: “Hay que bajar la vela, desenrollarla dentro del barco con 200 metros cuadrados en 10 metros cuadrados. Llegar hasta la rotura. Una vez con la rotura, la secamos con un paño y con acetona y después le pegamos directamente un parche de espectra”.

También el Renault Z.E., inmediatamente detrás de este cuarteto, ha tenido su porción de incidentes: “Estábamos tan tranquilos navegando  cuando de repente oímos un golpe seco y brusco, y nos quedamos parados en seco. En seguida pensamos que nos habíamos dado contra algo grande, incluso pensamos en una ballena. Nos dimos contra un pobre pez luna”, han explicado en un correo electrónico esta madrugadaPachi Rivero y Toño Piris, que para zafarse no han tenido otra solución que arriar velas.

 

La frustración del Mirabaud

El Neutrogena ha conseguido acercarse en más de 50 millas al Mirabaud, del que ahora dista menos de 60. Dominique Wavre y Michèle Paret han comentado en las últimas horas que están sufriendo una mar muy desordenada y además deben dirigirse a una zona con muy poco viento y a un ángulo muy desfavorable. “Es muy frustrante”, han escrito.

En tierra de nadie, por detrás del Mirabaud y el Neutrogena y por delante de un Hugo Boss que parece lanzado en las últimas 24 horas, Dee Caffari y Anna Corbella ponen buena cara al mal tiempo. El mal tiempo para ellas consiste en vientos de proa, que les impiden avanzar rápido, y que podrían subir hasta los 35 nudos esta noche, como ha explicado la catalana. Pese a ello, las copatronas del GAES Centros Auditivos prefieren quedarse con lo positivo de cada momento y han aprovechado que la temperatura del agua ha subido para lavarse el pelo. “Nos ha hecho sentir mejor”, han comentado.

El Hugo Boss, en el pelotón de cola, ha sido pese a ello el más rápido de la flota y ha conseguido recortar en 99 las millas de su desventaja respecto del líder. No han conseguido lo mismo, sin embargo, ni el We Are Water ni en el Fòrum Marítim Català.

Las olas barren las cubiertas

  • La flota de la Barcelona World Race vuela con vientos de más de 30 nudos y olas de 4 metros

  • El Groupe Bel arrebata el tercer puesto al Estrella Damm

  • El MAPFRE logra la mayor velocidad en una hora de esta regata, navegando a 26,8 nudos

Vientos fuertes arreciando y olas grandes en aumento, y no precisamente de popa. Éste es el menú que los participantes de la Barcelona World Race disfrutan desde hace ya unas horas y que tendrán como plato único los próximos días. Las consecuencias son evidentes. Ante todo, casi todos los barcos han incrementado considerablemente su velocidad, a la par que las condiciones a bordo han empeorado a ojos vista, como se ha podido comprobar en las imágenes de la videoconferencia de esta mañana, con olas barriendo la cubierta y unas estelas que reflejaban los 20 nudos de media a que navegan algunos.

De hecho, la clasificación de las 3 de la tarde muestra que el MAPFRE de los olímpicos Iker Martínez y Xabi Fernández ha recorrido 396,4 millas en esta singladura, con la friolera de 26,8 millas durante la última hora, lo que significa la velocidad más alta mantenida durante 60 minutos en esta edición de la Barcelona World Race. Los barcos que le siguen no se han quedado cortos y han superado todos ellos los 17 nudos de promedio a lo largo de toda la jornada, durante la que el Groupe Bel ha arrebatado el tercer puesto al Estrella Damm.

“No hemos descansado nada y embarcamos mucha agua en cubierta. Creo que estaremos así durante un par de días.  Habrá que ir con cuidado y quitando el pie del acelerador constantemente”,han escrito Pachi Rivero y Toño Piris desde el Renault Z.E. “El barco no para de dar golpes, salpicar, gemir, todo está mojado. Tenemos 30 nudos del sur en este momento, y lo peor está por llegar”, ha comentado Kito de Pavant desde el Groupe Bel. “Vamos con tres rizos, y prepararemos el cuarto y el tormentín para lo que nos llega esta noche”, ha explicado Loïck Peyron desde el Virbac-Paprec 3. “Ahora lo importante es no romper nada y hay que frenar un poco, porque aquí, en estas condiciones, es fácil romper”, ha reconocido Pepe Ribes desde el Estrella Damm, que también navega con una trinqueta en proa y tres rizos en la vela mayor.

“Esta mañana teníamos dudas, si seguir adelante o frenar un poco, pero la verdad es que no tiene tan mala pinta como yo esperaba. El barco está impecable, nosotros estamos un poco cansados, pero vamos a aguantar bien estas 48 horas que nos quedan. Nos hemos preparado para estas condiciones, ayer comimos y descansamos mucho, sabíamos que iba a ser complicado, lo amarramos todo bien, material y velas, así estas condiciones son más llevaderas”, ha explicado Xabi Fernández desde un MAPFRE que navegaba a una media de entre 20 y 25 nudos.

 

Una depresión entre dos anticiclones

Estos cinco barcos se encuentran bajo la influencia de una profunda depresión (978 milibares esta noche) que producirán vientos de componente norte de hasta 45 nudos en la zona donde navega el líder, y de algo menos pero con olas de unos 4 metros del norte (en sentido contrario al viento) para el grupo perseguidor. Esta depresión se ha generado entre dos anticiclones situados en el océano Índico Sur que bombean uno aire caliente y húmedo y el otro aire muy frío procedente de la Antártida una misma zona donde se genera esta borrasca, al sur de Madagascar. Estos dos anticiclones empezarán a desplazarse en los próximos días y hacia el fin de semana podrían generar una normalización de las condiciones que afectan a la flota de la Barcelona World Race.

Inmediatamente detrás de este primer grupo perseguidor, el Mirabaud y el Neutrogena han entrado por fin en una zona de vientos de componente sur, que hoy les permiten avanzar a más de 15 nudos. También tiene viento (de hasta 29 nudos, más de 50 kilómetros por hora) el GAES Centros Auditivos, pero de proa, lo que hace que Dee Caffari y Anna Corbella confían en que antes del próximo fin de semana dejarán de pasar las horas “botando sobre las olas y cayendo en los profundos cráteres que dejan detrás”.

Mientras el Central Lechera Asturiana se acerca a Sudáfrica y ha comunicado que espera llegar a Ciudad del Cabo a primera hora de la tarde de mañana jueves, el Hugo Boss ha entrado en el océano Índico tras cruzar el meridiano del cabo de Buena Esperanza. Detrás, el We Are Water y el Fòrum Marítim Català ven cómo el resto de la flota se les escapa un poco más, antes de entrar ellos también en condiciones más favorables.

 

Aparece el tormentín

Loïck Peyron ha explicado esta mañana que el Virbac-Paprec 3 iba a preparar el tormentín para lo que pudiera llegar esta próxima noche. Se trata de la vela de proa más pequeña de todo barco, normalmente de color naranja, que sólo se usa en condiciones extremas. Como su propio nombre indica, está diseñada para las tormentas. Por ello tanto el tejido de la vela como sus refuerzos son mucho más resistentes que las otras. De hecho, está más concebida para resistir lo que le caiga encima que para correr.

Un Índico distinto, pero aún más fiero de lo normal

Pachi Rivero y Antonio Piris, Renault Z.E. © Miquel Casanelles

  • Las condiciones meteorológicas obligan a los barcos a navegar con vientos más de proa de lo habitual

  • El Estrella Damm recupera el tercer puesto, tras rebasar al Groupe Bel en un inaudito pulso en medio del océano

  • El MAPFRE recorta más de 300 millas al líder en cinco días

El Índico sur tiene fama bien ganada de ser el más duro de todos los océanos. Allí es donde los navegantes que dan la vuelta al mundo por los tres grandes cabos suelen encontrar las olas más peligrosas y las borrascas más activas. Allí es donde estos barcos concebidos para planear en el territorio de los albatros desarrollan todo su potencial navegando a favor de los vientos del oeste que soplan a placer a lo largo de los Cuarenta Rugientes.

Tras un periodo en que la mayor parte de la flota de la Barcelona World Race ha luchado para huir de los tentáculos de distintos anticiclones con estresantes calmas, el panorama ha cambiado radicalmente en los últimos días. Viento lo hay para casi todos. Y para muchos, hay viento en exceso. Lo peor, sin embargo, no es que tengan mucho viento (algo que todos desean vivamente), sino es que este viento llega de todas partes menos de la buena: casi nadie recibe el viento por la aleta, que es el que permite planear a placer a estos veleros como si fueran enormes planchas de surf.

 

“Olas monstruosas” para el GAES

En estas condiciones, los barcos se agitan como verdaderas cocteleras, hasta el punto de que Toño Piris reconocía esta noche desde el Renault Z.E. que se ha caído rodando por el suelo un par de veces y a menudo tenía la sensación de ser un muñeco de trapo. A más de 1.000 millas por la popa, Dee Caffari y Anna Corbella han reconocido haber pasado 36 horas “en unas condiciones horribles y sin dormir de verdad”, escalando “olas monstruosas” para caer inmediatamente después al vacío de profundos cráteres. Unas condiciones similares a las que sufre el Hugo Boss, donde Wouter Verbraak y Andy Meiklejohn confiesan estar dedicados a “cuidar del barco” para que no se rompa en estas “olas terribles”.

 

El pelotón de cabeza

Al frente de la flota, las condiciones han mejorado un poco para los líderes, tras una noche especialmente difícil, navegando con vientos de más de 40 nudos con un mar “muy, muy duro”. Inmediatamente detrás, un MAPFRE lanzado (ha recortado más de 300 de las 700 millas que el Virbac-Paprec 3 le llevaba hace cinco días) está negociando una profunda vaguada en la que proliferan los chubascos. Las previsiones indican que Iker Martínez y Xabi Fernández navegan hacia el este con vientos muy fuertes del sur y, si consiguen atravesar la vaguada, entrarán en un régimen de vientos también muy fuertes, pero de componente norte.

Inmediatamente detrás, el Estrella Damm y el Groupe Bel han librado esta noche un inaudito match race en medio del océano. Tras más de 8.000 millas de navegación, los dos barcos se han encontrado en unas aguas absolutamente desiertas. “Desde ayer tenemos un compañero de viaje, aunque ayer no lo pudimos ver por falta de visibilidad. Esta noche hemos avistado su luz por la proa a sotavento; después de una noche de curro, mucho curro, ahora es él quien nos ve a proa y a sotavento”, ha escrito esta mañana un Pepe Ribes especialmente satisfecho tras recuperar el tercer puesto que ayer les había arrebatado el Groupe Bel.

Kito de Pavant, a bordo del barco francés, se lo ha tomado con filosofía: “Debe de llevar un poco más de vela que nosotros y su velocidad es más regular porque el viento es muy inestable. A menudo querríamos poner una vela más grande, pero entonces llega una racha y nos propulsa nuevamente a más de 20 nudos y nos hace cambiar de idea. Soñamos con  vientos portantes y como estamos cerca del Estrella Damm, una buena cerveza estaría bien”, ha escrito Kito de Pavant.

 

Cansancio y seguridad

Tanto esfuerzo puede acabar pasando factura. El veterano Dominique Wavre ha apuntado hoy desde el Mirabaud que a estas alturas de regata el cansancio es mayor que en la primera edición de la Barcelona World Race: “A causa de la situación meteorológica, hemos estado reglando el barco constantemente y las olas hacen temblar todo el barco. Hay que ir con mucho cuidado con el cansancio acumulado, porque esto puede afectar a la seguridad”, ha advertido.

A pesar de este cansancio, el Mirabaud ha conseguido mantener a raya al Neutrogena, navegando los dos a unos 15 nudos de promedio.

En el pelotón de cola, Jaume Mumbrú y Cali Sanmartí se toman con filosofía la perspectiva de seguir ciñendo un día más. “Estamos ciñendo con 20 nudos de viento y vamos a 10 nudos, las condiciones son más suaves que las de ayer, pero de todos modos no es un rumbo muy cómodo debido a la mar gruesa de proa. Esperamos que vuelva a abrirse el viento porque tenemos ganas de llevar portantes y correr”, ha indicado Sanmartí durante la videoconferencia.

Más circunspecto ha estado Gerard Marín, pues el Fòrum Marítim Català navega desde ayer en modo furtivo. El catalán ha sido más explícito al dar explicaciones sobre las muestras de agua que analizan para un estudio sobre la salinidad y la temperatura del mar: “Aprovechamos la regata para hacer un estudio de una zona de donde no hay demasiados datos”.

 

Una cerveza inesperada

La dureza de las condiciones meteorológicas y la competitividad no son óbice para momentos más relajados. Uno de ellos lo han vivido Toño Piris y Pachi Rivero a bordo del Renault Z.E. “Hoy hemos tenido una sorpresa a bordo. Una cerveza  sin alcohol que nos había dejado Helena, nuestra jefa de prensa, como recompensa a nuestros esfuerzos por mandar mails, fotos y vídeos. Gracias por la cerveza,  aunque bien la podríais haber puesto normalita, con su alcoholcito y todo eso...”, ha comentado el cántabro.

 

Han dicho:

Dominique Wavre (Mirabaud): “Tenemos un tiempo inestable que va de rachas de 30 nudos a encalmadas de 10. No dejamos de maniobrar, de intentar de ajustar los lastres, las velas y el rumbo para mantener un poco la velocidad. Estamos navegando de través y no es fácil a causa de la inestabilidad del viento”.

 “Con las posiciones de las puertas, no sé en qué momento se va poder avanzar y tener condiciones de portantes como las que nos gustan. En el océano Índico ya está todo perdido, ¡quizás en el Pacífico!”.

Alex Pella y Pepe Ribes (Estrella Damm): “Estamos metidos en este través de 30 nudos a 100 de ángulo. Además muy pero que muy mojados y duro para el barco, ya que las olas son bastante grandes y el barco sale volando cada 5 o 6 olas. En este rumbo estamos teniendo que trabajar a tope, sobre todo con la seguridad de la quilla, que no para de bajar y subir, según sea la magnitud de los impactos que el barco está recibiendo”.

Jaume Mumbrú y Cali Sanmartí (We Are Water): “Ceñimos con dos rizos en la mayor y foque de viento (ORC) con 25 nudos de viento y una ola de 3-4 metros que viene literalmente por la proa. Una pared de agua  contra la que choca una y otra vez el barco. Cada pantocazo hace que tiemble toda la estructura del We Are Water”.

Gerard Marín (Fòrum Marítim Català): “Hemos aprovechado el último día para ponernos en modo invisible y hacerlo un poco más emocionante. Ahora empieza el Índico. Tenemos unos 22 – 23 nudos de viento, una ola que va creciendo y da algunos pantocazos. Empezamos a entrever el Índico Sur. Esperamos un cambio de viento en un par o tres de días. En cinco días tendríamos que ir de través y avanzar bastantes millas”.

Toño Piris (Renault Z.E.): “Ahora con lo que llevo a bordo, es el máximo tiempo que estado sin tocar tierra. La verdad es que cuando te encuentras en estos rumbos tan monótonos y difíciles, sí que me gustaría hacer una carrerita campo a través”.

Hora de levantar el pie del acelerador

Central Lechera Asturiana amarrado en el puerto de Cape Town © Ruvan Boshoff

  • Estrella Damm y Groupe Bel reducen vela ante el peligro de romper el barco saltando sobre las olas

  • La mayoría de la flota experimenta una notable mejoría de las condiciones meteorológicas

  • We Are Water y Fòrum Marítim Català doblan el cabo de Buena Esperanza

  • Central Lechera Asturiana zarpa de Ciudad del Cabo tras una parada relámpago para reparar la quilla

El Estrella Damm y el Groupe Bel han levantado esta noche el pie del acelerador, tras navegar durante 48 horas en condiciones extremas (“dos días de locura”, en expresión de Kito de Pavant), con un mar caótico. Tanto Alex Pella y Pepe Ribes por un lado como De Pavant y Sébastien Audigane han tenido la sensación de que había llegado el momento de que preservar el barco era lo prioritario, porque quizá se estaban acercando demasiado a la línea roja del peligro de romper.

Tan malas eran las condiciones, que el Groupe Bel llegó a enrollar durante un rato la vela de proa, y pese a ello avanzaba a 20 nudos, con una punta de velocidad de más de 28 durante un chubasco. Las condiciones han mejorado mucho hoy, según ha indicado De Pavant durante la videoconferencia.

Su rival más próximo, un Estrella Damm ahora ya a más de 30 millas por delante, también ha navegado varias horas con sólo la vela mayor rizada. “En los últimos días hemos tenido que frenar dos veces porque pensábamos que romperíamos el barco. Han sido dos situaciones de mar confusa, con el barco saltando al vacío como un caballo desbocado”, ha señalado Ribes también durante la videoconferencia, aunque esta mañana el viento ha amainado a 25 nudos y las condiciones han mejorado considerablemente.

Delante de los dos barcos rojos, el MAPFRE sigue recortando millas al líder, un Virbac-Paprec 3 que parece navegar de forma más conservadora desde que hace tres días superó la puerta de seguridad de Crozet, horas antes de que lo alcanzara la parte más fuerte de la borrasca. En las últimas horas, sin embargo, Iker Martínez y Xabi Fernández parecen haber entrado en el centro de la vaguada que separa los vientos del sur en los que se encontraban hasta ahora de los vientos de componente norte que soplan al este de este fenómeno meteorológico. En estas condiciones los bimedallistas olímpicos están más ocupados en cambiar velas para adecuarlas a las condiciones de cada momento que en mantener un alto promedio de velocidad.

 

Sobrevivir a la paliza

El día de hoy será recordado por la flota de la Barcelona World Race como el día en que las condiciones meteorológicas han mejorado sensiblemente. El Hugo Boss se ha congratulado de haber “sobrevivido intacto a la paliza” de las últimas horas. A bordo del GAES Centros Auditivos, Dee Caffari y Anna Corbella constatan que ahora “la vida a bordo es más fácil y más feliz”, tras dejar de ceñir “contra vientos dantescos y rompebarcos”.

El Mirabaud y el Neutrogena parecen reproducir hoy el increíble duelo que ayer protagonizaron el Estrella Damm y el Groupe Bel. Las posiciones de esta mañana indicaban que Dominique Wavre y Michèle Paret llevaban una ventaja de poco más de dos millas a Boris Herrmann y Ryan Breymaier, que se encontraban apenas seis millas al sur de sus rivales.

La pareja helvético-francesa ha sufrido condiciones muy cambiantes, con vientos que oscilaban entre los 12 y los 25 nudos. “No podemos pasarnos la vida cambiando las velas, así que hemos puesto en práctica un reglaje mediano y afinamos sobre todo el trimado de las velas y los ángulos de navegación en función de si la fuerza del viento amaina o aumenta”, ha confesado Paret. Esta táctica parece darles resultado, por cuanto en las últimas horas han incrementado ligeramente su adelanto sobre Herrmann y Breymaier.

Delante de estos dos barcos, el Renault Z.E. ha visto cómo en las últimas horas el anticiclón se le va acercando y navega con menos viento que el grupo delantero, lo que se traduce en una menor velocidad que los primeros, aunque ha incrementado su ventaja sobre Mirabaud y Neutrogena.

 

Dos barcos más doblan Buena Esperanza

Por la cola de la flota, el Fòrum Marítim Català ha reaparecido en la clasificación ganando dos posiciones tras haber navegado en modo invisible durante un día y medio aproximadamente. Gerard Marín y Ludovic Aglaor han cruzado el meridiano del cabo de Buena Esperanza media hora después que el We Are Water, a quienes sin embargo han adelantado en la tabla.

Jaume Mumbrú y Cali Sanmartí se han abrazado emocionados tras doblar su primer gran cabo, “un premio al trabajo entusiasta de todo nuestro equipo. La puerta de los océanos está abierta”, han escrito poco después.

 

Parada relámpago del Central Lechera Asturiana

A primera hora de la tarde el Central Lechera Asturiana ha zarpado de Ciudad del Cabo y se ha reintegrado a la regata, tras una parada relámpago de poco más de 12 horas para reparar el sistema hidráulico de la quilla y realinear las correas del alternador. Eduardo Marín “Dudu” y Juan Pinacho, desplazados a Ciudad del Cabo (Sudáfrica) para realizar una puesta a punto del barco; han revisado también las velas y han realizado un chequeo profundo del palo.

Justo antes de soltar amarras, Juan Merediz dejó claro que no dan su brazo a torcer: "Vamos a por todas".

El tiempo mejora, la flota sonríe

Mirabaud de Dominique Wavre y Michèle Paret © Benoit Stichelbaut / Mirabaud

  • “Hemos vivido 48 horas infernales”, reconoce el líder, aliviado por las nuevas condiciones de navegación

  • Anna Corbella asegura que ha temido por la integridad de su barco ante los golpes que recibía de las olas

  • Toda la flota está ya en el Índico, después de que el Central Lechera Asturiana doblara el cabo de Buena Esperanza

El fin de semana parece haber llegado para buena parte de la flota de la Barcelona World Race, que por fin goza de condiciones de navegación menos duras que en días precedentes, desde el líder al pelotón de cola. Mientras la situación meteorológica va entrando en una lógica más acorde con lo que se espera del Índico Sur, los barcos empiezan a sacar velas de vientos portantes, después de jornadas de tener que luchar contra vientos de cara o del través, que han hecho la vida difícil e incluso «horrible», como han reconocido algunos de los navegantes. Las condiciones meteorológicas favorables se aprecian inmediatamente en que, por primera vez, toda la flota está navegando desde hace horas en velocidades de dos dígitos. “Parece como si estuviéramos en Ibiza”, ha sonreído una Anna Corbella especialmente satisfecha de avanzar por fin con vientos favorables bajo un sol propio del verano austral.

“Hemos vivido 48 horas infernales”, ha comentado el líder, Jean-Pierre Dick, aliviado después de que su Virbac-Paprec 3 superara la puerta de seguridad Amsterdam y pudiera poner rumbo hacia el sur, con vientos más favorables. “El programa de navegación nos anuncia velocidades de más de 20 nudos en las próximos dos días”, sonríen desde el Hugo Boss. “El frente se acerca, estamos saliendo  del anticiclón que nos retenía  como prisioneros”, comentan optimistas en el We Are Water. “Por fin velas de portantes después de tanto traves, por lo menos puedes mirar hacia delante sin llevarte un bofetón de agua inmediato...”, ha escrito de madrugada un Toño Piris agradecido con los cambios desde el Renault Z.E.

 

El líder se vuelve a escapar

Todo ello es consecuencia de la evolución meteorológica en el Índico Sur: los anticiclones se desplazan progresivamente hacia el norte y el este -y de esta forma la cola pasa a navegar con vientos portantes en lugar de vientos de cara-, a la par que la vaguada que ha provocado las durísimas condiciones a los cinco primeros de la flota va desapareciendo.

En las últimas 24 horas el líder ha recuperado buena parte de las millas que el MAPFRE le había recortado pacientemente a lo largo de cinco días. De repente, la distancia entre ambos vuelve a superar las 500 millas.

Mucho menor es la diferencia entre los vascos Iker Martínez y Xabi Fernández sobre Alex Pella y Pepe Ribes (Estrella Damm) y Kito de Pavant y Sébastien Audigane (Groupe Bel), que en las últimas 24 horas han recortado su desventaja en 54 y 25 millas respectivamente.  

 

Mirabaud, el más rápido en 24 horas

El Mirabaud ha sido el barco que más rendimiento ha sacado de las nuevas circunstancias (ha sido el más rápido en las últimas 24 horas) y parece haberse despegado momentáneamente de un Neutrogena que en las últimas horas ha vuelto a la carga, tras haber estado ayer los dos barcos a la vista uno de otro.

También el Hugo Boss que parece despertar ante la llegada de vientos más fuertes para sacar partido al enorme potencial de este velero. Pese a que Andy Meiklejohn y Wouter Verbraak se han conjurado para superar al GAES Centros Auditivos antes de acabar el Índico, la tripulación femenina no parece temer por su inmediato futuro: “En los próximos días vamos a devorar millas en rumbo directo”, han pronosticado Dee Caffari y Anna Corbella, especialmente satisfechas de dejar atrás “las olas muy verticales que venían por la proa y los golpes que daba el barco al caer, cuando temblaba todo entero”. Estas condiciones fueron especialmente estresantes para la catalana, que llegó a temer por la integridad del velero.

El farolillo rojo, el Central Lechera Asturiana, navega en el Índico, como el resto de la flota, tras cruzar esta mañana el meridiano del cabo de Buena Esperanza. Después de su parada relámpago en Ciudad del Cabo para reparar el sistema hidráulico de la quilla, Juan Merediz y Fran Palacio han mostrado su agradecimiento a Eduardo Marín “Dudu” y Juan Pinacho: “Nuestro equipo de tierra se lo ha currado y gracias a ellos el barco está de nuevo en el mar”.

Su vuelta a la regata ha sido celebrada también por Gerard Marín y Ludovic Aglaor (Fòrum Marítim Català), ahora décimo: “Nos alegramos por Juan y Fran, todos sabemos el esfuerzo que supone tomar la salida de esta regata y las ilusiones puestas en esta aventura. Bienvenidos de nuevo al club de los Tres Mosqueteros”.

 

Los albatros y la vela al agua

Por su parte, el Neutrogena vivió anoche una aventura particular, cuando se unieron un cambio de vela, una racha especialmente fuerte y la rotura de una tubería de un tanque del lastre de agua. El resultado fue que una vela cayó al agua. Cuando Boris Herrmann y Ryan Breymaier pudieron arriar el espi y volver sobre sus pasos, ya estaban a casi dos millas. En el lugar del incidente no parecía haber rastro de la vela, al menos ellos no alcanzaban a verla. Hasta que se percataron de la presencia de tres albatros posados sobre el agua. Hacia allí se dirigieron y cuál fue su sorpresa al descubrir que estaban posados sobre su vela, que pudieron recuperar tras un arduo trabajo de izarla a bordo.

 

Han dicho:

Alex Pella (Estrella Damm): “El barco va muy bien y mientras sea así nosotros estamos bien. Eso sí, las guardias cansan mucho. Acabas reventado. Por eso intentamos comer y dormir tanto como podemos”.

Fran Palacio (Central Lechera Asturiana): “Pese a la parada no hemos perdido el ritmo. No compramos muchas cosas ya que fuimos a un Supermercado y todo nos pareció muy grande, y nos dio tiempo a coger algunas frutas frescas, algunos chicles, y de nuevo para el barco”.

Anna Corbella (GAES Centros Auditivos): “Hemos tenido las peores condiciones hasta el momento, sobre todo por los pantocazos, ya que las olas nos venían de proa totalmente verticales, era un poco deprimente. Hoy parece que estemos en Ibiza, con sol y poco frío. Me encontré un poco mal ya que con la tensión llevaba unas 12 horas sin comer, además me di un golpe en el hombro, estando en proa, pero me he recuperado pronto. Yo me siento muy segura por nuestra integridad, cuando las condiciones no son buenas tomamos muchas medidas de seguridad, temes por el barco que es el que es frágil. El miedo lo tienes por el barco. Soportas mucha tensión durante mucho rato, parece que se va a romper el palo, el barco,... lo hemos revisado todo, está todo bien y estamos contentas de nuevo”.

Jean-Pierre Dick (Virbac-Paprec 3): “Hemos vivido 48 horas de infierno: viento de través sin parar de entre 30 y 40 nudos desde la puerta de hielo de Crozet. ¡No es normal tener tanto viento durante tanto tiempo! Ruidos que harían palidecer a cualquier terrícola normalmente constituido, escoras repentinas y bruscas, agua para llenar muchas piscinas en tierra. ¡En definitiva, 48 horas para olvidar, borrar de nuestras memorias!”

Kito de Pavant y Sébastien Audigane (Groupe Bel): “Fuera hace frío con este viento del sur muy inestable que nos obliga a adaptar permanentemente los reglajes de las velas; y cada vez nos cuesta más levantarnos, se está muy calentito en el interior del saco, y tan poco fuera...”

 Toño Piris (Renault Z.E.): “Navegamos con viento de popa de unos 20 nudos entre claros y chubascos. Hemos trasluchado hace una hora y enfilamos la puerta Amsterdam, que está a unas 600 millas por la proa. Por fin velas de portantes. Después de tanto través, por lo menos puedes mirar hacia delante sin llevarte un bofetón de agua inmediato”.

Jaume Mumbrú y Cali Sanmartí (We Are Water): “Por fin llegó esta mañana el ansiado salto de viento y con él hemos podido poner proa a la puerta situada al norte. El barómetro ha ido cayendo a plomo y el mar y el viento arreciando”.   

 

CLASIFICACIÓN DE LAS 15 HORAS

1. VIRBAC-PAPREC 3 (Jean-Pierre Dick - Loïck Peyron), 15.143 a millas de la llegada

2. MAPFRE (Iker Martínez - Xabi Fernández), a 515 millas

3. ESTRELLA DAMM (Alex Pella - Pepe Ribes), a 604

4. GROUPE BEL (Kito de Pavant - Sébastien Audigane), a 658

5. RENAULT Z. E. (Pachi Rivero - Antonio Piris), a 938

6. MIRABAUD (Dominique Wavre - Michèle Paret), a 1.454

7. NEUTROGENA (Boris Herrmann - Ryan Breymaier), a 1.482

8. GAES CENTROS AUDITIVOS (Dee Caffari - Anna Corbella), a 2.177

9. HUGO BOSS (Wouter Verbraak - Andy Meiklejohn), a 2.359

10. FÒRUM MARÍTIM CATALÀ (Gerard Marín - Ludovic Aglaor), a 2.851

 11. WE ARE WATER (Jaume Mumbrú - Cali Sanmartí), a 2.976

12. CENTRAL LECHERA ASTURIANA (Juan Merediz - Fran Palacio), a 3.158

FONCIA (Michel Desjoyeaux - François Gabart), retirado el 26 de enero

PRÉSIDENT (Jean le Cam - Bruno García), retirado el 12 de enero

 

 

 

 


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