
Loïck Peyron y Jean-Pierre Dick
brindando a bordo del Virbac-Paprec 3 © Yvan Zedda
-
El Virbac-Paprec 3
gana el TrofeoAtlántico Norte-Sur y se enfrenta hoy a vientos de
proa muy fuertes.
-
El Hugo Boss, el
más rápido las últimas 24 horas.
-
El Central Lechera
Asturiana espera llegar el jueves a Ciudad del Cabo para reparar la
quilla.
El MAPFRE es el barco que
mejor aguanta el ritmo a la caza de un líder más preocupado en cómo
supera la enorme tormenta que se le echa encima que en mantener a raya
a sus inmediatos perseguidores. Éstos, aún a más de 500 millas, han
logrado reducir considerablemente su desventaja con respecto a
Jean-Pierre Dick y Loïck Peyron que hoy han
sido confirmados oficialmente como ganadores del Trofeo Atlántico
Norte-Sur. Han empleado 23 días, 05 horas y 40 minutos en unir
Gibraltar con el meridiano del cabo de Buena Esperanza.
En estos momentos el Virbac-Paprec 3
vive pendiente de la borrasca que se ha formado al sur de Madagascar y
que ha bajado a gran velocidad hacia el sur, trayéndole vientos de
proa que en las próximas horas alcanzarán fuerza de temporal. Una
situación en absoluto atractiva, especialmente para un barco concebido
y construido, sobre todo, para planear a gran velocidad, pero a favor
de estos vientos muy fuertes de las latitudes australes, no para
enfrentarse a ellos.
Esta profunda depresión es consecuencia de una atípica
situación meteorológica en el Índico Sur, donde dos anticiclones
alimentan simultáneamente la zona que los separa con vientos cálidos
uno y fríos el otro. De esta mezcla de aires contrapuestos nacen
profundas borrascas que se desplazan rápidamente hacia el sur, donde
se incorporan al tren de borrascas del océano Austral.
Esta situación que ahora sufre el Virbac-Paprec
3 podría repetirse en el futuro y afectar a otros
participantes en esta regata de vuelta al mundo. Sin embargo, la
situación para éstos es muy distinta si deben enfrentarse a estas
profundas depresiones cuando se encuentran al sur de ellas o cuando
éstas ya han cruzado por su proa, porque entonces pueden aprovechar
los vientos de poniente (favorables en su camino hacia el este).
El MAPFRE se va “una
barbaridad”
Detrás del líder, cuatro barcos mantienen una dura
batalla en la que los vascos Iker Martínez y
Xabi Fernández mantienen la segunda plaza,
tras no sólo recortar en casi 50 millas su diferencia respecto de
Jean-Pierrre Dick y Loïck Peyron,
sino que incrementa su ventaja respecto al tercer clasificado
navegando más al norte que sus rivales. “Del MAPFRE, estuvimos a
nada, 30 millas. Se quedó separado de nosotros por el frente y se ha
ido una barbaridad”, ha reconocido Pepe Ribes
desde el Estrella Damm.
El Estrella Damm, que ve cómo
peligra su tercer cajón del podio ante el persistente ataque del
Groupe Bel, ha estado muy ocupado en reparar
el código 0, un gran vela de proa que rompieron ayer:
“Hay que bajar la vela, desenrollarla dentro del barco
con 200 metros cuadrados en 10 metros cuadrados. Llegar hasta la
rotura. Una vez con la rotura, la secamos con un paño y con acetona y
después le pegamos directamente un parche de espectra”.
También el Renault Z.E.,
inmediatamente detrás de este cuarteto, ha tenido su porción de
incidentes: “Estábamos tan tranquilos navegando cuando de repente
oímos un golpe seco y brusco, y nos quedamos parados en seco. En
seguida pensamos que nos habíamos dado contra algo grande, incluso
pensamos en una ballena. Nos dimos contra un pobre pez luna”, han
explicado en un correo electrónico esta madrugadaPachi Rivero
y Toño Piris, que para zafarse no han tenido otra
solución que arriar velas.
La frustración del Mirabaud
El Neutrogena ha conseguido
acercarse en más de 50 millas al Mirabaud,
del que ahora dista menos de 60. Dominique Wavre
y Michèle Paret han comentado en las últimas
horas que están sufriendo una mar muy desordenada y además deben
dirigirse a una zona con muy poco viento y a un ángulo muy
desfavorable. “Es muy frustrante”, han escrito.
En tierra de nadie, por detrás del Mirabaud
y el Neutrogena y por delante de un
Hugo Boss que parece lanzado en las últimas 24
horas, Dee Caffari y Anna Corbella
ponen buena cara al mal tiempo. El mal tiempo para ellas consiste en
vientos de proa, que les impiden avanzar rápido, y que podrían subir
hasta los 35 nudos esta noche, como ha explicado la catalana. Pese a
ello, las copatronas del GAES Centros Auditivos
prefieren quedarse con lo positivo de cada momento y han aprovechado
que la temperatura del agua ha subido para lavarse el pelo. “Nos
ha hecho sentir mejor”, han comentado.
El Hugo Boss, en el pelotón
de cola, ha sido pese a ello el más rápido de la flota y ha conseguido
recortar en 99 las millas de su desventaja respecto del líder. No han
conseguido lo mismo, sin embargo, ni el We Are Water
ni en el Fòrum Marítim Català.
Las olas barren las cubiertas
-
La flota de la
Barcelona World Race vuela con vientos de más de 30 nudos y olas de
4 metros
-
El Groupe Bel
arrebata el tercer puesto al Estrella Damm
-
El MAPFRE logra la
mayor velocidad en una hora de esta regata, navegando a 26,8 nudos
Vientos fuertes arreciando y olas grandes en aumento, y
no precisamente de popa. Éste es el menú que los participantes de la
Barcelona World Race disfrutan desde hace ya unas horas y que tendrán
como plato único los próximos días. Las consecuencias son evidentes.
Ante todo, casi todos los barcos han incrementado considerablemente su
velocidad, a la par que las condiciones a bordo han empeorado a ojos
vista, como se ha podido comprobar en las imágenes de la
videoconferencia de esta mañana, con olas barriendo la cubierta y unas
estelas que reflejaban los 20 nudos de media a que navegan algunos.
De hecho, la clasificación de las 3 de la tarde muestra
que el MAPFRE de los olímpicos Iker
Martínez y Xabi Fernández ha recorrido 396,4
millas en esta singladura, con la friolera de 26,8 millas durante la
última hora, lo que significa la velocidad más alta mantenida durante
60 minutos en esta edición de la Barcelona World Race. Los barcos que
le siguen no se han quedado cortos y han superado todos ellos los 17
nudos de promedio a lo largo de toda la jornada, durante la que el
Groupe Bel ha arrebatado el tercer puesto al
Estrella Damm.
“No hemos descansado nada y embarcamos mucha agua en
cubierta. Creo que estaremos así durante un par de días. Habrá que ir
con cuidado y quitando el pie del acelerador constantemente”,han
escrito Pachi Rivero y Toño Piris
desde el Renault Z.E. “El barco no para
de dar golpes, salpicar, gemir, todo está mojado. Tenemos 30 nudos del
sur en este momento, y lo peor está por llegar”, ha comentado
Kito de Pavant desde el Groupe Bel.
“Vamos con tres rizos, y prepararemos el cuarto y el tormentín
para lo que nos llega esta noche”, ha explicado Loïck
Peyron desde el Virbac-Paprec 3.
“Ahora lo importante es no romper nada y hay que frenar un poco,
porque aquí, en estas condiciones, es fácil romper”, ha
reconocido Pepe Ribes desde el Estrella
Damm, que también navega con una trinqueta en proa y
tres rizos en la vela mayor.
“Esta mañana teníamos dudas, si seguir adelante o
frenar un poco, pero la verdad es que no tiene tan mala pinta como yo
esperaba. El barco está impecable, nosotros estamos un poco cansados,
pero vamos a aguantar bien estas 48 horas que nos quedan. Nos hemos
preparado para estas condiciones, ayer comimos y descansamos mucho,
sabíamos que iba a ser complicado, lo amarramos todo bien, material y
velas, así estas condiciones son más llevaderas”,
ha explicado Xabi Fernández desde un
MAPFRE que navegaba a una media de entre 20 y 25 nudos.
Una depresión entre dos
anticiclones
Estos cinco barcos se encuentran bajo la influencia de
una profunda depresión (978 milibares esta noche) que producirán
vientos de componente norte de hasta 45 nudos en la zona donde navega
el líder, y de algo menos pero con olas de unos 4 metros del norte (en
sentido contrario al viento) para el grupo perseguidor. Esta depresión
se ha generado entre dos anticiclones situados en el océano Índico Sur
que bombean uno aire caliente y húmedo y el otro aire muy
frío procedente de la Antártida una misma zona donde se genera esta
borrasca, al sur de Madagascar. Estos dos anticiclones empezarán a
desplazarse en los próximos días y hacia el fin de semana podrían
generar una normalización de las condiciones que afectan a la
flota de la Barcelona World Race.
Inmediatamente detrás de este primer grupo perseguidor,
el Mirabaud y el Neutrogena
han entrado por fin en una zona de vientos de componente sur, que hoy
les permiten avanzar a más de 15 nudos. También tiene viento (de hasta
29 nudos, más de 50 kilómetros por hora) el GAES Centros
Auditivos, pero de proa, lo que hace que Dee
Caffari y Anna Corbella
confían en que antes del próximo fin de semana dejarán de pasar las
horas “botando sobre las olas y cayendo en
los profundos cráteres que dejan detrás”.
Mientras el Central Lechera Asturiana
se acerca a Sudáfrica y ha comunicado que espera llegar a Ciudad del
Cabo a primera hora de la tarde de mañana jueves, el Hugo
Boss ha entrado en el océano Índico tras cruzar el
meridiano del cabo de Buena Esperanza. Detrás, el We Are
Water y el Fòrum Marítim Català
ven cómo el resto de la flota se les escapa un poco más, antes de
entrar ellos también en condiciones más favorables.
Aparece el tormentín
Loïck Peyron ha
explicado esta mañana que el Virbac-Paprec 3
iba a preparar el tormentín para lo que pudiera llegar esta próxima
noche. Se trata de la vela de proa más pequeña de todo barco,
normalmente de color naranja, que sólo se usa en condiciones extremas.
Como su propio nombre indica, está diseñada para las tormentas. Por
ello tanto el tejido de la vela como sus refuerzos son mucho más
resistentes que las otras. De hecho, está más concebida para resistir
lo que le caiga encima que para correr.
Un Índico distinto, pero aún
más fiero de lo normal

Pachi Rivero y Antonio Piris, Renault Z.E. © Miquel
Casanelles
-
Las condiciones
meteorológicas obligan a los barcos a navegar con vientos más de
proa de lo habitual
-
El Estrella Damm
recupera el tercer puesto, tras rebasar al Groupe Bel en un inaudito
pulso en medio del océano
-
El MAPFRE recorta
más de 300 millas al líder en cinco días
El Índico sur tiene fama bien ganada de ser el más duro
de todos los océanos. Allí es donde los navegantes que dan la vuelta
al mundo por los tres grandes cabos suelen encontrar las olas más
peligrosas y las borrascas más activas. Allí es donde estos barcos
concebidos para planear en el territorio de los albatros desarrollan
todo su potencial navegando a favor de los vientos del oeste que
soplan a placer a lo largo de los Cuarenta Rugientes.
Tras un periodo en que la mayor parte de la flota de la
Barcelona World Race ha luchado para huir de los tentáculos de
distintos anticiclones con estresantes calmas, el panorama ha cambiado
radicalmente en los últimos días. Viento lo hay para casi todos. Y
para muchos, hay viento en exceso. Lo peor, sin embargo, no es que
tengan mucho viento (algo que todos desean vivamente), sino es que
este viento llega de todas partes menos de la buena: casi nadie recibe
el viento por la aleta, que es el que permite planear a placer a estos
veleros como si fueran enormes planchas de surf.
“Olas monstruosas” para el
GAES
En estas condiciones, los barcos se agitan como
verdaderas cocteleras, hasta el punto de que Toño Piris
reconocía esta noche desde el Renault Z.E.
que se ha caído rodando por el suelo un par de veces y a menudo tenía
la sensación de ser un muñeco de trapo. A más de 1.000 millas por la
popa, Dee Caffari y Anna Corbella
han reconocido haber pasado 36 horas “en unas condiciones
horribles y sin dormir de verdad”, escalando “olas
monstruosas” para caer inmediatamente después al vacío de
profundos cráteres. Unas condiciones similares a las que sufre el
Hugo Boss, donde Wouter Verbraak
y Andy Meiklejohn confiesan estar dedicados a
“cuidar del barco” para que no se rompa en estas “olas
terribles”.
El pelotón de cabeza
Al frente de la flota, las condiciones han mejorado un
poco para los líderes, tras una noche especialmente difícil, navegando
con vientos de más de 40 nudos con un mar “muy, muy duro”.
Inmediatamente detrás, un MAPFRE lanzado (ha
recortado más de 300 de las 700 millas que el Virbac-Paprec
3 le llevaba hace cinco días) está negociando una
profunda vaguada en la que proliferan los chubascos. Las previsiones
indican que Iker Martínez y Xabi Fernández
navegan hacia el este con vientos muy fuertes del sur y, si consiguen
atravesar la vaguada, entrarán en un régimen de vientos también muy
fuertes, pero de componente norte.
Inmediatamente detrás, el Estrella Damm
y el Groupe Bel han librado esta noche un
inaudito match race en medio del océano. Tras más de 8.000 millas de
navegación, los dos barcos se han encontrado en unas aguas
absolutamente desiertas. “Desde ayer tenemos un compañero de
viaje, aunque ayer no lo pudimos ver por falta de visibilidad. Esta
noche hemos avistado su luz por la proa a sotavento; después de una
noche de curro, mucho curro, ahora es él quien nos ve a proa y a
sotavento”, ha escrito esta mañana un Pepe Ribes
especialmente satisfecho tras recuperar el tercer puesto que ayer les
había arrebatado el Groupe Bel.
Kito de Pavant, a bordo
del barco francés, se lo ha tomado con filosofía: “Debe de llevar
un poco más de vela que nosotros y su velocidad es más regular porque
el viento es muy inestable. A menudo querríamos poner una vela más
grande, pero entonces llega una racha y nos propulsa nuevamente a más
de 20 nudos y nos hace cambiar de idea. Soñamos con vientos portantes
y como estamos cerca del Estrella Damm, una buena
cerveza estaría bien”, ha escrito Kito de Pavant.
Cansancio y seguridad
Tanto esfuerzo puede acabar pasando factura. El
veterano Dominique Wavre ha apuntado hoy desde el
Mirabaud que a estas alturas de regata el
cansancio es mayor que en la primera edición de la Barcelona World
Race: “A causa de la situación meteorológica, hemos estado
reglando el barco constantemente y las olas hacen temblar todo el
barco. Hay que ir con mucho cuidado con el cansancio acumulado, porque
esto puede afectar a la seguridad”, ha advertido.
A pesar de este cansancio, el Mirabaud
ha conseguido mantener a raya al Neutrogena,
navegando los dos a unos 15 nudos de promedio.
En el pelotón de cola, Jaume Mumbrú y
Cali Sanmartí se toman con filosofía la perspectiva
de seguir ciñendo un día más. “Estamos ciñendo con 20 nudos de
viento y vamos a 10 nudos, las condiciones son más suaves que las de
ayer, pero de todos modos no es un rumbo muy cómodo debido a la mar
gruesa de proa. Esperamos que vuelva a abrirse el viento porque
tenemos ganas de llevar portantes y correr”, ha indicado
Sanmartí durante la videoconferencia.
Más circunspecto ha estado Gerard Marín,
pues el Fòrum Marítim Català navega desde
ayer en modo furtivo. El catalán ha sido más explícito al dar
explicaciones sobre las muestras de agua que analizan para un estudio
sobre la salinidad y la temperatura del mar:
“Aprovechamos la regata para hacer un estudio de una
zona de donde no hay demasiados datos”.
Una cerveza inesperada
La dureza de las condiciones meteorológicas y la
competitividad no son óbice para momentos más relajados. Uno de ellos
lo han vivido Toño Piris y Pachi Rivero
a bordo del Renault Z.E. “Hoy hemos tenido una
sorpresa a bordo. Una cerveza sin alcohol que nos había dejado
Helena, nuestra jefa de prensa, como recompensa a nuestros esfuerzos
por mandar mails, fotos y vídeos. Gracias por la cerveza, aunque bien
la podríais haber puesto normalita, con su alcoholcito y todo eso...”,
ha comentado el cántabro.
Han dicho:
Dominique Wavre (Mirabaud):
“Tenemos un tiempo inestable que va de rachas de 30
nudos a encalmadas de 10. No dejamos de maniobrar, de intentar de
ajustar los lastres, las velas y el rumbo para mantener un poco la
velocidad. Estamos navegando de través y no es fácil a causa de la
inestabilidad del viento”.
“Con las posiciones de las puertas, no sé en qué
momento se va poder avanzar y tener condiciones de portantes como las
que nos gustan. En el océano Índico ya está todo perdido, ¡quizás en
el Pacífico!”.
Alex Pella y Pepe Ribes (Estrella Damm): “Estamos
metidos en este través de 30 nudos a 100 de ángulo. Además muy pero
que muy mojados y duro para el barco, ya que las olas son bastante
grandes y el barco sale volando cada 5 o 6 olas. En este rumbo estamos
teniendo que trabajar a tope, sobre todo con la seguridad de la
quilla, que no para de bajar y subir, según sea la magnitud de los
impactos que el barco está recibiendo”.
Jaume Mumbrú y Cali Sanmartí (We Are Water):
“Ceñimos con dos rizos en la mayor y
foque de viento (ORC) con 25 nudos de viento y una ola de 3-4 metros
que viene literalmente por la proa. Una pared de agua contra la que
choca una y otra vez el barco. Cada pantocazo hace que tiemble toda la
estructura del We Are Water”.
Gerard Marín (Fòrum Marítim Català):
“Hemos aprovechado el último día para ponernos en modo invisible y
hacerlo un poco más emocionante. Ahora empieza el Índico. Tenemos unos
22 – 23 nudos de viento, una ola que va creciendo y da algunos
pantocazos. Empezamos a entrever el Índico Sur. Esperamos un cambio de
viento en un par o tres de días. En cinco días tendríamos que ir de
través y avanzar bastantes millas”.
Toño Piris (Renault Z.E.):
“Ahora con lo que llevo a bordo, es el máximo tiempo que estado sin
tocar tierra. La verdad es que cuando te encuentras en estos rumbos
tan monótonos y difíciles, sí que me gustaría hacer una carrerita
campo a través”.
Hora de levantar el pie del
acelerador

Central Lechera Asturiana amarrado en
el puerto de Cape Town © Ruvan Boshoff
-
Estrella Damm y
Groupe Bel reducen vela ante el peligro de romper el barco saltando
sobre las olas
-
La mayoría de la
flota experimenta una notable mejoría de las condiciones
meteorológicas
-
We Are Water y
Fòrum Marítim Català doblan el cabo de Buena Esperanza
-
Central Lechera
Asturiana zarpa de Ciudad del Cabo tras una parada relámpago para
reparar la quilla
El Estrella Damm y el
Groupe Bel han levantado esta noche el pie del
acelerador, tras navegar durante 48 horas en condiciones extremas (“dos
días de locura”, en expresión de Kito de Pavant),
con un mar caótico. Tanto Alex Pella y Pepe
Ribes por un lado como De Pavant y
Sébastien Audigane han tenido la sensación de que había
llegado el momento de que preservar el barco era lo prioritario,
porque quizá se estaban acercando demasiado a la línea roja del
peligro de romper.
Tan malas eran las condiciones, que el
Groupe Bel llegó a enrollar durante un rato la vela de
proa, y pese a ello avanzaba a 20 nudos, con una punta de velocidad de
más de 28 durante un chubasco. Las condiciones han mejorado mucho hoy,
según ha indicado De Pavant durante la
videoconferencia.
Su rival más próximo, un Estrella Damm
ahora ya a más de 30 millas por delante, también ha navegado
varias horas con sólo la vela mayor rizada. “En los últimos días
hemos tenido que frenar dos veces porque pensábamos que romperíamos el
barco. Han sido dos situaciones de mar confusa, con el barco saltando
al vacío como un caballo desbocado”, ha señalado Ribes
también durante la videoconferencia, aunque esta mañana el viento ha
amainado a 25 nudos y las condiciones han mejorado considerablemente.
Delante de los dos barcos rojos, el MAPFRE
sigue recortando millas al líder, un Virbac-Paprec 3
que parece navegar de forma más conservadora desde que hace tres días
superó la puerta de seguridad de Crozet, horas antes de que lo
alcanzara la parte más fuerte de la borrasca. En las últimas horas,
sin embargo, Iker Martínez y Xabi Fernández
parecen haber entrado en el centro de la vaguada que separa los
vientos del sur en los que se encontraban hasta ahora de los vientos
de componente norte que soplan al este de este fenómeno meteorológico.
En estas condiciones los bimedallistas olímpicos están más ocupados en
cambiar velas para adecuarlas a las condiciones de cada momento que en
mantener un alto promedio de velocidad.
Sobrevivir a la paliza
El día de hoy será recordado por la flota de la
Barcelona World Race como el día en que las condiciones meteorológicas
han mejorado sensiblemente. El Hugo Boss se
ha congratulado de haber “sobrevivido intacto a la paliza” de
las últimas horas. A bordo del GAES Centros Auditivos,
Dee Caffari y Anna Corbella
constatan que ahora “la vida a bordo es más fácil y más feliz”,
tras dejar de ceñir “contra vientos
dantescos y rompebarcos”.
El Mirabaud y el
Neutrogena parecen reproducir hoy el increíble duelo que
ayer protagonizaron el Estrella Damm y el
Groupe Bel. Las posiciones de esta mañana
indicaban que Dominique Wavre y Michèle Paret
llevaban una ventaja de poco más de dos millas a Boris
Herrmann y Ryan Breymaier, que se
encontraban apenas seis millas al sur de sus rivales.
La pareja helvético-francesa ha sufrido condiciones muy
cambiantes, con vientos que oscilaban entre los 12 y los 25 nudos.
“No podemos pasarnos la vida cambiando las velas, así que hemos puesto
en práctica un reglaje mediano y afinamos sobre todo el trimado de las
velas y los ángulos de navegación en función de si la fuerza del
viento amaina o aumenta”, ha confesado Paret.
Esta táctica parece darles resultado, por cuanto en las últimas horas
han incrementado ligeramente su adelanto sobre Herrmann
y Breymaier.
Delante de estos dos barcos, el Renault Z.E.
ha visto cómo en las últimas horas el anticiclón se le va acercando y
navega con menos viento que el grupo delantero, lo que se traduce en
una menor velocidad que los primeros, aunque ha incrementado su
ventaja sobre Mirabaud y
Neutrogena.
Dos barcos más doblan Buena
Esperanza
Por la cola de la flota, el Fòrum Marítim
Català ha reaparecido en la clasificación ganando dos
posiciones tras haber navegado en modo invisible durante un día y
medio aproximadamente. Gerard Marín y Ludovic
Aglaor han cruzado el meridiano del cabo de Buena Esperanza
media hora después que el We Are Water, a
quienes sin embargo han adelantado en la tabla.
Jaume Mumbrú y
Cali Sanmartí se han abrazado emocionados tras doblar su
primer gran cabo, “un premio al trabajo entusiasta de todo nuestro
equipo. La puerta de los océanos está abierta”, han escrito poco
después.
Parada relámpago del
Central Lechera Asturiana
A primera hora de la tarde el Central
Lechera Asturiana ha zarpado de Ciudad del Cabo y se ha
reintegrado a la regata, tras una parada relámpago de poco más de 12
horas para reparar el sistema hidráulico de la quilla y realinear las
correas del alternador. Eduardo Marín “Dudu” y Juan Pinacho, desplazados
a Ciudad del Cabo (Sudáfrica) para realizar una puesta a punto del
barco; han revisado también las velas y han realizado un chequeo
profundo del palo.
Justo antes de soltar amarras, Juan Merediz dejó claro
que no dan su brazo a torcer: "Vamos a por todas".
El tiempo mejora, la flota
sonríe

Mirabaud de Dominique Wavre y Michèle Paret © Benoit
Stichelbaut / Mirabaud
-
“Hemos vivido 48
horas infernales”, reconoce el líder, aliviado por las nuevas
condiciones de navegación
-
Anna Corbella
asegura que ha temido por la integridad de su barco ante los golpes
que recibía de las olas
-
Toda la flota está
ya en el Índico, después de que el Central Lechera Asturiana doblara
el cabo de Buena Esperanza
El fin de semana parece haber llegado para buena parte
de la flota de la Barcelona World Race, que por fin goza de
condiciones de navegación menos duras que en días precedentes, desde
el líder al pelotón de cola. Mientras la situación meteorológica va
entrando en una lógica más acorde con lo que se espera del Índico Sur,
los barcos empiezan a sacar velas de vientos portantes, después de
jornadas de tener que luchar contra vientos de cara o del través, que
han hecho la vida difícil e incluso «horrible», como han
reconocido algunos de los navegantes. Las condiciones meteorológicas
favorables se aprecian inmediatamente en que, por primera vez, toda la
flota está navegando desde hace horas en velocidades de dos dígitos.
“Parece como si estuviéramos en Ibiza”, ha sonreído una
Anna Corbella especialmente satisfecha de avanzar por
fin con vientos favorables bajo un sol propio del verano austral.
“Hemos vivido 48 horas infernales”,
ha comentado el líder, Jean-Pierre Dick, aliviado
después de que su Virbac-Paprec 3 superara
la puerta de seguridad Amsterdam y pudiera poner rumbo hacia el sur,
con vientos más favorables. “El programa de navegación nos anuncia
velocidades de más de 20 nudos en las próximos dos días”, sonríen
desde el Hugo Boss. “El frente se
acerca, estamos saliendo del anticiclón que nos retenía como
prisioneros”, comentan optimistas en el We Are Water.
“Por fin velas de portantes después de tanto traves, por lo menos
puedes mirar hacia delante sin llevarte un bofetón de agua
inmediato...”, ha escrito de madrugada un Toño Piris
agradecido con los cambios desde el
Renault Z.E.
El líder se vuelve a
escapar
Todo ello es consecuencia de la evolución meteorológica
en el Índico Sur: los anticiclones se desplazan progresivamente hacia
el norte y el este -y de esta forma la cola pasa a navegar con vientos
portantes en lugar de vientos de cara-, a la par que la vaguada que ha
provocado las durísimas condiciones a los cinco primeros de la flota
va desapareciendo.
En las últimas 24 horas el líder ha recuperado buena
parte de las millas que el MAPFRE le había
recortado pacientemente a lo largo de cinco días. De repente, la
distancia entre ambos vuelve a superar las 500 millas.
Mucho menor es la diferencia entre los vascos
Iker Martínez y Xabi Fernández sobre
Alex Pella y Pepe Ribes (Estrella
Damm) y Kito de Pavant y
Sébastien Audigane (Groupe Bel),
que en las últimas 24 horas han recortado su desventaja en 54 y 25
millas respectivamente.
Mirabaud, el más rápido en
24 horas
El Mirabaud ha sido el barco
que más rendimiento ha sacado de las nuevas circunstancias (ha sido el
más rápido en las últimas 24 horas) y parece haberse despegado
momentáneamente de un Neutrogena que en las
últimas horas ha vuelto a la carga, tras haber estado ayer los dos
barcos a la vista uno de otro.
También el Hugo Boss que
parece despertar ante la llegada de vientos más fuertes para sacar
partido al enorme potencial de este velero. Pese a que Andy
Meiklejohn y Wouter Verbraak se han
conjurado para superar al GAES Centros Auditivos
antes de acabar el Índico, la tripulación femenina no parece temer por
su inmediato futuro: “En los próximos días vamos a devorar millas
en rumbo directo”, han pronosticado Dee Caffari
y Anna Corbella, especialmente satisfechas de dejar
atrás “las olas muy verticales que venían por la proa y los golpes
que daba el barco al caer, cuando temblaba todo entero”. Estas
condiciones fueron especialmente estresantes para la catalana, que
llegó a temer por la integridad del velero.
El farolillo rojo, el Central Lechera
Asturiana, navega en el Índico, como el resto de la
flota, tras cruzar esta mañana el meridiano del cabo de Buena
Esperanza. Después de su parada relámpago en Ciudad del Cabo para
reparar el sistema hidráulico de la quilla, Juan Merediz
y Fran Palacio han mostrado su agradecimiento a
Eduardo Marín “Dudu” y Juan Pinacho:
“Nuestro equipo de tierra se lo ha currado y gracias a ellos el
barco está de nuevo en el mar”.
Su vuelta a la regata ha sido celebrada también por
Gerard Marín y Ludovic Aglaor (Fòrum
Marítim Català), ahora décimo: “Nos alegramos por
Juan y Fran, todos sabemos el esfuerzo que supone tomar la salida de
esta regata y las ilusiones puestas en esta aventura. Bienvenidos de
nuevo al club de los Tres Mosqueteros”.
Los albatros y la vela al
agua
Por su parte, el Neutrogena
vivió anoche una aventura particular, cuando se unieron un cambio de
vela, una racha especialmente fuerte y la rotura de una tubería de un
tanque del lastre de agua. El resultado fue que una vela cayó al agua.
Cuando Boris Herrmann y Ryan Breymaier
pudieron arriar el espi y volver sobre sus pasos, ya estaban a casi
dos millas. En el lugar del incidente no parecía haber rastro de la
vela, al menos ellos no alcanzaban a verla. Hasta que se percataron de
la presencia de tres albatros posados sobre el agua. Hacia allí se
dirigieron y cuál fue su sorpresa al descubrir que estaban posados
sobre su vela, que pudieron recuperar tras un arduo trabajo de izarla
a bordo.
Han dicho:
Alex Pella (Estrella Damm):
“El barco va muy bien y mientras sea así nosotros estamos bien. Eso
sí, las guardias cansan mucho. Acabas reventado. Por eso intentamos
comer y dormir tanto como podemos”.
Fran Palacio (Central Lechera Asturiana):
“Pese a la parada no hemos perdido el ritmo. No compramos muchas cosas
ya que fuimos a un Supermercado y todo nos pareció muy grande, y nos
dio tiempo a coger algunas frutas frescas, algunos chicles, y de nuevo
para el barco”.
Anna Corbella (GAES Centros Auditivos):
“Hemos tenido las peores condiciones hasta el momento, sobre todo por
los pantocazos, ya que las olas nos venían de proa totalmente
verticales, era un poco deprimente. Hoy parece que estemos en Ibiza,
con sol y poco frío. Me encontré un poco mal ya que con la tensión
llevaba unas 12 horas sin comer, además me di un golpe en el hombro,
estando en proa, pero me he recuperado pronto. Yo me siento muy segura
por nuestra integridad, cuando las condiciones no son buenas tomamos
muchas medidas de seguridad, temes por el barco que es el que es
frágil. El miedo lo tienes por el barco. Soportas mucha tensión
durante mucho rato, parece que se va a romper el palo, el barco,... lo
hemos revisado todo, está todo bien y estamos contentas de nuevo”.
Jean-Pierre Dick (Virbac-Paprec 3):
“Hemos vivido 48 horas de infierno: viento de
través sin parar de entre 30 y 40 nudos desde la puerta de hielo de
Crozet. ¡No es normal tener tanto viento durante tanto tiempo! Ruidos
que harían palidecer a cualquier terrícola normalmente constituido,
escoras repentinas y bruscas, agua para llenar muchas piscinas en
tierra. ¡En definitiva, 48 horas para olvidar, borrar de nuestras
memorias!”
Kito de Pavant y Sébastien Audigane (Groupe Bel): “Fuera
hace frío con este viento del sur muy inestable que nos obliga a
adaptar permanentemente los reglajes de las velas; y cada vez nos
cuesta más levantarnos, se está muy calentito en el interior del saco,
y tan poco fuera...”
Toño Piris (Renault Z.E.):
“Navegamos con viento de popa de unos 20 nudos entre
claros y chubascos. Hemos trasluchado hace una hora y enfilamos la
puerta Amsterdam, que está a unas 600 millas por la proa. Por fin
velas de portantes. Después de tanto través, por lo menos puedes mirar
hacia delante sin llevarte un bofetón de agua inmediato”.
Jaume Mumbrú y Cali Sanmartí (We Are Water):
“Por fin llegó esta mañana el ansiado salto de viento y con él hemos
podido poner proa a la puerta situada al norte. El barómetro ha ido
cayendo a plomo y el mar y el viento arreciando”.
CLASIFICACIÓN DE LAS 15
HORAS
1. VIRBAC-PAPREC 3
(Jean-Pierre Dick - Loïck Peyron), 15.143 a millas de la llegada
2. MAPFRE (Iker
Martínez - Xabi Fernández), a 515 millas
3. ESTRELLA DAMM
(Alex Pella - Pepe Ribes), a 604
4. GROUPE BEL (Kito
de Pavant - Sébastien Audigane), a 658
5. RENAULT Z. E. (Pachi
Rivero - Antonio Piris), a 938
6. MIRABAUD (Dominique
Wavre - Michèle Paret), a 1.454
7. NEUTROGENA (Boris
Herrmann - Ryan Breymaier), a 1.482
8. GAES CENTROS
AUDITIVOS (Dee Caffari - Anna Corbella), a 2.177
9. HUGO BOSS (Wouter
Verbraak - Andy Meiklejohn), a 2.359
10. FÒRUM MARÍTIM
CATALÀ (Gerard Marín - Ludovic Aglaor), a 2.851
11. WE ARE WATER
(Jaume Mumbrú - Cali Sanmartí), a 2.976
12. CENTRAL LECHERA
ASTURIANA (Juan Merediz - Fran Palacio), a 3.158
FONCIA (Michel
Desjoyeaux - François Gabart), retirado el 26 de enero
PRÉSIDENT (Jean le
Cam - Bruno García), retirado el 12 de enero
© Copyright 2011 Fondear, S.L.