Alinghi entraba tarde en la caja de presalida y
Dean Barker era capaz de cruzar la proa del SUI 100
para escapar de su control. Ambos barcos iban a
pugnar por la salida en la parte baja, muy cerca de
los cientos de barcos de espectadores que se habían
dado cita alrededor del campo. Los kiwis se hacían
con el lado derecho a escasos dos minutos de la
salida y Barker lograba colocar una porción de su
proa a sotavento de Alinghi para empujar a Baird
contra la línea. Los suizos viraban a escasos
centímetros del caso kiwi y se marchaban a la
derecha para luego virar de nuevo y cruzar la proa
del NZL 92 en busca de la izquierda. Terry
Hutchinson ondeaba la bandera 'Y' reclamando
penalización contra los suizos, pero los jueces no
apreciaban ilegalidad en su maniobra.
Al igual que ayer,
Dean Barker cruzaba la línea clavando el cronómetro, amurado a
estribor y a barlovento de Alinghi, que salía casi una eslora por
detrás. Pero la ventaja del NZL 92 caía en apenas dos minutos, el
tiempo que al barco suizo le costaba remontar para colocarse 8 metros
por delante. En ese instante, los kiwis viraban para marcharse a
buscar la derecha. Menos de 60 segundos después, el patrón del SUI
100, Brad Butterworth, daba la orden de virar a Ed Baird. De nuevo,
tal y como ocurrió en la primera jornada, ambos barcos hacían un
segundo bordo muy largo amurados a babor, con los kiwis a sotavento.
La gran diferencia entre las dos regatas iba a ser la estabilidad del
viento. En la primera jornada, los roles y las rachas habían impedido
apreciar si el SUI 100 era más rápido que el NZL 92. Sin embargo, al
inicio de la segunda regata, el barco diseñado por Rolf Vrolijk y
Manuel Ruíz de Elvira aparentaba ser superior.

En el centro del
campo, los kiwis decidían virar para buscar el cruce y Alinghi pasaba
a 70 metros de su proa para hacerse con la derecha. Muy poco después
se iba a producir el segundo encuentro entre ambos y los neozelandeses
habían arañado la mitad de la ventaja de los suizos. Y en cuanto los
barcos habían acelerado lo suficiente, volvían a virar para buscarse.
La escena se iba a repetir hasta en cuatro ocasiones antes de llegar a
la boya de barlovento y Alinghi montaba 19 segundos antes.
En la empopada, el
SUI 100 decidía trasluchar primero, mientras los kiwis continuaban con
su rumbo y ganaban metros. Butterworth mandaba a su carro y estratega
a lo más alto de palo. Desde allí, Murray Jones se dedicaría a buscar
las zonas más favorecidas del campo de regatas. Y en muy poco tiempo,
el SUI 100 volvía a estar tres esloras por delante.


En la puerta de
sotavento, Alinghi optaba por la boya izquierda y Emirates Team New
Zealand lo hacía por la de la derecha. La decisión le iba a dar al NZL
92 el lado favorecido por el reglamento y quizá también por el viento.
Los kiwis arañaban 6 segundos y se colocaban a una eslora. La segunda
ceñida iba a ser apasionante.
En el primer cruce,
Alinghi hacía uso de su liderazgo y se marchaba a la derecha para
recuperar el lado que habían dejado en manos de los kiwis. Pero en el
segundo, Butterworth ordenaba la virada antes de cruzar por delante
del NZL 92, y Terry Hutchinson y Dean Barker decidían continuar
amurados a babor para colocarse a barlovento y navegar en paralelo. En
una maniobra, los kiwis le habían dado la vuelta a la regata.


Baird trataba a
toda costa de acercar los costados de ambos barcos para enviar viento
sucio a las velas de Dean Barker, que aguantaba el máximo tiempo
posible antes de virar para buscar la boya de barlovento. Esto iba a
dar 14 metros de ventaja al NZL 92 en un último bordo que iba a
extenderse más de 1.500 metros. Alinghi se veía obligado a navegar a
barlovento del barco kiwi en una posición de clara desventaja y por
fuera del layline. Emirates Team New Zealand iniciaría el último tramo
15 segundos antes.
Por primera vez,
Dean Barker y sus hombres lograban montar una boya por delante. Y no
iba a ser otra que la última antes de la línea de llegada. En el
último tramo de popa, Butterworth lo intentaba todo, mientras los
kiwis cubrían cada uno de sus movimientos. No había nada que los
suizos pudieran hacer ya, Terry Hutchinson se había hecho con el
control del juego táctico y estaba utilizando su manual de regatas. El
táctico de Alinghi, Brad Butterworth, nunca había caído en una regata
del duelo definitivo desde que lo disputó por primera vez en 1995,
hace 12 años y tres ediciones.
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