La
presalida de esta tercera regata iba a ser una
exhibición de control. James Spithill y Dean Barker
iban a demostrar por qué son los dos mejores cañas
de la Louis Vuitton Cup.

Nada más entrar en la
caja, Emirates Team New Zealand apuntaba con su proa al viento y Luna
Rossa aprovechaba su posición para colocarse a estribor. En cuanto el
ITA 94 quedaba parado, el NZL 92 intentaba cruzarse por la proa para
buscar la derecha, pero Spithill abortaba el intento con temple. En
ese momento, ambos barcos se aproaban de nuevo durante cerca de tres
minutos y comenzaban a navegar hacia detrás hasta casi entrar de nuevo
en la caja. Spithill aguantaba hasta el último segundo antes de
arribar para volver a la caja e iniciar la aproximación a la línea.
Barker estaba obligado a seguir su estela. El ITA 94 iba a obtener una
eslora de ventaja nada más partir gracias al perfecto gobierno del
australiano de 27 años que lo maneja, pero esa ventaja iba a tener un
precio: dejar el lado derecho en manos de Barker.
La primera parte de la
ceñida iba a ser dramática para Luna Rossa. Ambos barcos partían
amurados a estribor en dirección al lado izquierdo del campo y escasos
minutos después de la señal de salida, la tripulación del barco
italiano veía cómo los kiwis eran capaces de navegar en un ángulo
mucho más cerrado respecto al viento. El NZL 92 recuperaba metros en
cada segundo y, en escasos 10 minutos, se marchaba hasta una eslora
por delante en una clara demostración de velocidad.
Viendo que se quedaban
atrapados en el lado izquierdo del campo, los italianos viraban para
buscar el cruce con los neozelandeses. La tripulación de Emirates Team
New Zealand se iba a mostrar intratable en la maniobra. Tras 9
viradas, los italianos se veían obligados a estancarse a popa del NZL
92 en un bordo muy largo hacia la boya de barlovento. En esta
posición, el barco que está por detrás siempre pierde muchos metros y
la distancia entre las proas se ampliaba hasta superar los 160 metros.

Una salida prometedora
se esfumaba para dejar paso a lo que ya en la primera boya parecía una
dolorosa derrota. En 3,3 millas, Emirates Team New Zealand había
sentenciado la regata y confirmado que su barco es más que rápido con
vientos flojos.

En la primera empopada,
Luna Rossa optaba por el 'Gybe Set', izar el spinnaker por babor y
trasluchar en la izada, lo que les valía para coger una racha por la
izquierda que les hacía recuperar una eslora. Pero los kiwis, una vez
más, maniobraban para colocar su barco entre los italianos y la boya.
El resultado: 200 metros de distancia a su favor en la puerta de
sotavento.

Emirates Team New
Zealand montaba la boya de estribor para proteger el lado derecho y,
55 segundos después, Luna Rossa lo hacía por la de babor. Cuando el
ITA 94 iniciaba la segunda ceñida, el NZL 92 ya estaba cubriendo su
posición amurado a estribor. El barco italiano viraba, el neozelandés
respondía. Terry Hutchinson y Dean Barker no iban a dejar un solo
metro libre a James Spithill y su táctico, Torben Grael. Y si lo
hacían, era durante muy poco tiempo y porque el role a su favor estaba
clarísimo.
La última empopada iba a
ser casi un paseo hacia la victoria para los neozelandeses. Con casi
un minuto de ventaja y bajo estas condiciones era prácticamente
imposible que se les escapara la victoria
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