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El
vuelco del Orange
Steve Ravussin
nos cuenta el espectacular accidente que sufrió hace
varios días en su trimarán Orange.

Volcó por la
noche como consecuencia del fallo del piloto automático, y
en mitad del Atlántico. Fué socorrido por un petrolero
ruso en ruta hacia Inglaterra. Desde que disparó su
radiobaliza Sarsat a las 0h28m pasaron unas 6 horas
hasta ser recuperado por el petrolero. El susto fué
inmenso, ya que de repente se vió encajado en el sitio de
pilotaje a 16 metros de altura en vertical (la altura de
un 5º piso). Inmediatamente después el trimarán terminó de
volcar y estuvo bajo el agua encerrado y pudiendo respirar
únicamente cuando la ola pasaba bajo el casco levantándolo
y lo dejaba al aire. Consiguió ponerse en contacto vía
satélite con la organización hablando la siguiente
conversación:
Stéve
¿Qué tal estás?
Bueno hoy he
tenido 3 vidas... de modo que no podemos quejarnos...
¿Puedes
comentarnos cómo ha ocurrido?
Todo iba
bien y el barco avanzaba estupendamente. Iba tranquilo con
dos rizos y con 25 a 30 nudos de viento y olas cortas.
Hacía 145º con el viento y había llenado los tanques de
lastre de popa para evitar clavar la proa durante la noche. Puse
el piloto automático para enganchar el gennaker. El piloto
automático metió una abatida mientras volvía al puesto de
pilotaje mientras la proa del patín de sotavento se
clavaba en una ola algo más grande que las demás. El
trimarán se ha puesto a subir, subir y subir... hasta
meter el mastil en el agua. Me estrellé contra el puesto
de pilotaje al que acababa de llegar, lo cual me ha
salvado la vida. Luego el barco naturalmente ha seguido
girando otros 90 grados hasta quedar totalmente patas
arriba. Menos mal que llevaba puesto el traje de
supervivencia. Afortunadamente el patín ha salido un par
de veces del agua dejándome respirar. Llegúe a pensar que
no lograría salir del agujero.
¿Se
rompió el palo?
Después de
una hora de meneos se partió lo que dió un poco de
flotabilidad al barco.
¿Pudiste
contactar con la organización?
Había
encendido las dos radiobalizas e intentaba llamar por el
teléfono Iridium, pero el micrófono debía haberse mojado
porque cada vez que llamaba a la organización, alguien
respondía 'hola' pero nada más. La organización se olió el
problema. Me propuso un sistema de signos. Si les
oía debía colgar inmediatamente y volver a llamar. Cuando
la respuesta era un "Si", debía colgar. De esta manera y
al cabo de un rato supe que un petrolero venía a
socorrerme.
¿Como
se desarrolló el rescate?
Bueno...Lo
impresionante es que llegó a estar a menos de 5 metros en
un par de ocasiones pero con mucha mar, viento y mucha
deriva. Estaban encima mío y no lograban hacerme llegar el
cabo de salvamento. Lo que no sabían es que alrededor del
barco había un batiburrillo de cabos lo cual entrañaba
peligro de enganches. Me gritaron que saltara al agua!...
Habían lanzado al menos 500 metros de cordaje para
recuperar el cabo de salvamento y yo me había hecho un
arnés con un cabo. Menos mal que me quedé con unas tijeras
en el bolsillo. Cuando al fín logré atrapar el cabo de
salvamento les hice una señal de Ok, y tiraron con un
Winch hidraulico como locos. Salí disparado. Si llego a
quedar enganchado al barco por algún aparejo pierdo la
pierna o lo que sea, pero bueno en esa situación no te lo
piensas y estás en lo que estás. Con las tijeras pude
cortar los finos cordajes que quedaban enganchados todavía
y el cabito de la baliza del transpondedor que llevaba
unida al traje y finalmente fuí hizado a 25 metros de
altura hasta llegar a la cubierta del petrolero.
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