Incendio a bordo del
Pakea

Ayer el navegante Unai Basurko
se llevó un buen susto a bordo del Pakea. En uno de los
tantos momentos del día en los que consulta las cartas de
navegación, Unai se acercó a la mesa de cartas para seguir
posicionándose; encendió el ordenador y de repente salió una
llama de la batería. Basurko, perplejo, cortó rápidamente el
suministro eléctrico y seguidamente utilizó un trapo e
incluso sus propias manos para apagar las llamas que se
habían extendido a los papeles de la mesa de cartas.
En pocos segundos la cabina del Pakea se llenó de un espeso
humo negro que desprendía un olor muy fuerte. Y es que
cuando los fuegos son eléctricos, como en este caso, el humo
que acompaña a la llama es realmente denso y con mucho olor.
Las condiciones meteorológicas adversas que reinaban en ese
momento eran tan grotescas que Unai no pudo abrir para
ventilar hasta largo rato después. La cabina todavía huele a humo y hasta que no
entre probablemente en el Atlántico Sur, no podrá ventilar
el Pakea todo lo necesario.
El percance podía haber sido mas grave, ya que
la flota en la retaguardia de esta segunda etapa de la Velux 5 Oceans, navega desde hace unas semanas en una de las
zonas mas extremas del mundo.
Las inclemencias del tiempo se han dejado notar: El Pakea ha
estado aguantando el paso de fuertes frentes a lo largo de
toda la semana.
La mar y el viento siempre predominando de dirección W han
sido muy fuertes, acompañados de una mar enorme y montañosa.
De vez en cuando se cruza una ola de dirección S muy
traicionera, como él mismo skipper nos comentaba. Estas
situaciones descolocan el barco y le hace sufrir fuertes
golpes por las olas contra el casco. Además de no dejar nada
en su sitio dentro del barco.
La zona donde actualmente navegan es como una autopista ya
que los frentes pasan continuamente en una misma dirección.
Los roles de viento no son muy pronunciados pero sí las
subidas repentinas de intensidad, pudiendo navegar
cómodamente con 25-30 nudos de viento y subiendo este, sin
previo aviso, hasta 50-60 nudos. Acompañado normalmente de
chubascos con granizo.
La singladura en esta zona se debate entre llevar la
Trinqueta Euskaltel y tres rizos en la mayor, hasta que el
viento arrecia de tal forma que le obliga a arriar la mayor
y navegar solamente con el solent. Por otra parte, a finales
de la semana pasada, el Pakea sufrió una rotura de metro y
medio en la baluma del genova. Este desgarro, a la altura de
la segunda cruceta, ha inutilizado la vela hasta que encuentre un momento de calma donde poder
arreglar el desperfecto, ya que es material indispensable
para las zonas de poco viento.
A parte del genova, el Pakea navega sin los brazos de los
equipos de viento, los cuales perdió la semana pasada. En
una de las tantas borrascas que han sacudido el barco,
primero desapareció la veleta de la perilla del palo y más
tarde la de popa. Esta avería elimina una de las dos
posibilidades de funcionamiento de los pilotos automáticos,
es decir, la opción de navegar a viento.
Por otra parte el Pakea, al igual que el “Saga Insurance”,
no puede recibir los partes meteorológicos. En este caso es
debido a la falta de cobertura del sistema por la lejana
zona del mundo donde se encuentra. Unai nos comentaba que va
a ciegas. Que tiene su ruta estudiada, pero que sin los
partes queda a la merced de las borrascas.
Basurko tenía muy claro que las condiciones iban a ser
adversas y aunque como el mismo dice “El
cansancio acumulado también se deja notar en el barco”
continúa esta singladura en tercera posición y con la moral
muy alta: “Cada milla que avanzo
estoy mas cerca de casa”.
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