2007

El cielo brinda una noche mágica a Kojiro, mientras Dalton evita el choque contra un grupo de ballenas


Kojiro Shiraishi
ha sufrido un fin de semana roturas y problemas en el barco. Ha tenido que reparar la vela mayor y ha tenido serios problemas en los pilotos automáticos. “El sábado por la noche, mientras hacía una inspección del barco, noté unos ruidos extraños en el piloto automático de estribor. Hacía un sonido constante como ‘eek’ eek’, que venía de la base del cilindro del piloto. No era un problema del piloto, sino más bien de la base de carbono donde éste está montado. Si seguía usando este piloto esa base podía romperse o quebrarse el carbono. Así que decidí cambiar al piloto de babor. Pero cuando activé el piloto de babor comenzó a actuar de manera extraña, y casi de inmediato el barco trasluchó de manera violenta.
 
Afortunadamente no hubo grandes daños, así que bajé la vela, estabilicé el barco y me puse a arreglar el piloto. El controlador del piloto estaba dando muchos mensajes de error diferentes así que tuve que parar el barco y trabajar a través de todo el proceso. Tras 30 minutos me di cuenta de que había un fallo en la información que mandaba el Windex de estribor
,”
explicaba Shiraishi. El Windex es un indicador de viento que está unido a la rueda del timón. Uno no puede trabajar sin el otro, por lo que el Windex es una parte simple pero crucial para que el barco navegue sin que Kojiro tenga que llevar el barco. “Tenemos tres Windex en lo alto del mástil, así que cambié al Windex vertical y el controlador del piloto volvió a la vida y comenzó a funcionar correctamente. Completé el cambio al piloto de babor y nos pusimos a navegar de nuevo. Así que ayer me pasé el día reparando y no pude navegar bien, por lo que Bernard aún se ha alejado más.
 


Kojiro, sin embargo, a pesar de todas las vicisitudes, ha podido disfrutar de una noche mágica mirando a las estrellas: “Al anochecer apareció un gran cometa en el cielo, parecía un cuadro, apareció como una estrella grande roja con una cola brillante triangular. Era una noche de una claridad increíble, con la Vía Láctea justo detrás del barco y la Cruz del Sur justo a proa. Había además una lluvia de estrellas fugaces por todo el cielo y cada vez que miraba al cielo estaba más y más brillante. Luego miré otra vez y había un arco en medio del cielo con una cortina de neblina ¡Era la Aurora! Un misterioso brillo verde en dos capas, una detrás de la otra. En el otro lado de la cortina de la Aurora las estrellas y la cola del cometa… Nunca había visto un espectáculo semejante en el cielo. El cielo lleno de estrellas, la Vía Láctea, la Cruz del Sur, estrellas fugaces y el cometa… Y todo de verdad y en frente de mí… ni Disney lo hubiera hecho mejor. Fue de verdad fantástico.

 
Mientras Graham Dalton tuvo un incidente con unas ballenas contra las que casi choca: “Estaba en la cubierta a 16 nudos cuando ví dos ballenas en mi camino a unos 70 metros. No tenía tiempo de ponerme al timón y apagar el piloto automático así que me fui a la proa y me puse a gritar para alertarlas. Me preparé para el choque pero o bien fueron mis gritos, o bien que me vieron, se apartaron evitando algo que podía haber sido muy feo,dice.
 


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