2007

En las aguas de la isla de Oakland

A las 16:00 hora GMT el navegante vasco Unai Basurko se encontraba con vientos del NW de 25 nudos de intensidad, navegando a un rumbo 100. La velocidad media que lleva el Pakea en las últimas horas es de 13-14 nudos llegando a puntas de de 17 nudos.
 
A la pregunta de ¿Cómo estás Unai? Su repuesta ha sido clara “Ahora me encuentro muy bien, pero esta noche lo he pasado muy mal. A las 3 de la mañana, navegando a 16 nudos de velocidad, con una mar fuerte del WNW, me ha entrado una ola de dirección E que ha barrido por completo la cubierta dejando el barco completamente frenado y recibiendo un golpe tal, que ha producido un estruendo tremendo. Lo primero que he pensado es que había partido el barco
 


Pero esta ola desbocada no ha sido lo único que ha mantenido al navegante en vilo. La noche ha estado llena de contratiempos provocadas por las duras condiciones. A la altura de  la isla de Oakland, Unai se sentía indeciso entre si abordarla por arriba o por abajo. El viento, con tendencia a rolar al N NE, se le ponía al Pakea de proa, por lo que probablemente no le daría para pasar la isla. Finalmente el portugalujo decidió arriesgarse a intentar pasarla por el norte, ya que los vientos que se esperaban después de la isla le iban a beneficiar en esa posición.
 
En el momento que vira para pasar la isla por el N, el viento empieza a caer de intensidad. No tenía ningún contacto visual con la isla pese a estar a apenas 5 millas de ella. Ni luces, ni sonidos, nada. Durante mas de dos horas se encuentra con una caída progresiva del viento y con muchas dudas de si logrará pasar o no.
Las duras condiciones, la cercanía a la isla y la poca visibilidad llegan a hacer plantearse al vasco el hecho de trasluchar y pasar la isla por detrás, pese a ser consciente de que eso supondría el retroceder unas 30 millas. Finalmente una ligera brisa le hace dejar la isla a unas 5 millas al sur de su posición.
 
En el momento en que por fin se encontraba relajado y a una distancia prudente de la isla de Oakland, el viento cae definitivamente durante 5 horas, en las que el portugalujo, muy nervioso, no pudo dormir. En un momento en que no se lo esperaba, el viento comenzó a subir de intensidad hasta alcanzar los 60 nudos,  rolando hacia el oeste, acompañado de fuerte granizo. Esta climatología le ha seguido acompañando a lo largo de todo el día.
 
Según nos comentaba Unai, “Las temperaturas rondan los 3º C a estas horas, pero la sensación térmica a esas temperaturas es de menos 10, con lo que hace bastante frío”. Unai viste dos lycras térmicas, pantalones, jersey de lana, dos pares de calcetines, la parte de arriba del traje seco y el traje de agua. Por supuesto el gorro de lana y las botas. “Después de la noche de ayer estoy preparado para afrontar lo que sea. Por ahora no tengo más islas delante así que tengo espacio para correr. Me veo con muchas fuerza, ya que en la primera etapa, navegando al 50% de mis posibilidades, mis dos rivales mas próximos me sacaron tres-cuatro días…, en esta segunda etapa, que por lo menos voy al 80%, espero mantenerme delante de ellos”.


Tel: +34 91-6319190           info@fondear.com 


© Copyright 2007      Fondear, S.L.