Unai
pasa
el cabo de Hornos

El día de
ayer, 18 de febrero de 2007, no pasará inadvertido para Unai.
Con lágrimas en los ojos, a las 20:40 hora local, Unai
dejaba por la banda de babor la majestuosa isla conocida
como Cabo de Hornos. Después de tanto esfuerzo y dedicación,
Basurko conseguía pasar a unas 10 millas al sur del Cabo.
Debido a las duras condiciones meteorológicas y los
imparables chubascos, Unai nos cuenta que no pudo ver casi
nada, pero sólo el saber que ese trozo de tierra estaba ahí,
le hacía saborear la victoria de haber superado otro más de
los retos de esta singladura.

Por popa quedan 9000 millas, recorridas sin duda, por uno de
los lugares más recónditos del planeta. Han sido 36 días de
encarnizada lucha contra el mar y el viento, que como el
mismo nos describía “Navegar en el
Pakea estas últimas semanas ha sido como ir montado en una
noria: cabalgando montañas líquidas empujado por viento que
ruge sin poder bajarme y de la auténtica demostración, clase
y lección de esta naturaleza tan intensa. El hecho de pasar
el cabo supone un poco volver a nacer, volver a la vida.
Esto supone haber atravesado una puerta condicionada por las
inclemencias del tiempo y aunque todavía queda mucho, ya
hemos dejado atrás el cabo de hornos”.
Por delante sólo quedan 6000 millas hasta Norfolk rumbo
norte, Aupa Pakea.

Unai nos
cuenta:
“Estas dos
últimas jornadas han sido complicadas, ha habido bastante
viento e incluso al final cuando pasé el Cabo de Hornos,
pasé bastante rápido y con el viento muy del sur. Fui
previsor y guardé unos grados de latitud para gastar después
y finalmente pasé a 10 millas hacia el sur. Han sido días
intensos en los que te cansas más”.
“Ahora mismo, he pasado la Isla de los Estados, la he dejado
a estribor porque he tenido viento muy fuerte del sur, con
chubascos más de 40 nudos. Voy haciendo rumbo nordeste y
tengo bastante viento: 35-40 nudos del sur. Estoy intentando
descansar un poquito. El barco va rápido y estable”.
“Ayer navegué rápido con tres rizos y solent. Hoy al
alcanzar el estrecho estoy navegando sólo con el solent y
aún así a veces cojo bastante velocidad. Cuando termine de
amanecer y descanse un poco,…. a ver el viento qué dice”.
“El barco está cada vez más ligero, yo, cada vez con más
confianza y con vientos más nobles, espero. Me da
mucha pena que pare Sir Robin porque la pelea que teníamos
era muy bonita”.
“Es la primera vez que paso Cabo de Hornos y ayer fue un día
muy bonito y largo porque no terminas nunca de llegar pero
iba tan rápido que lo pasé bien. En el momento en que lo
pasé, imagínate la ilusión: se te viene todo a la cabeza y
mucha, mucha alegría.”
“En cuanto cambie un poco la ola y salga un poco el sol
echaré mano de mi génova y el día que lo necesite, será el
día que lo puedo arreglar; ahora es difícil porque hay mucha
humedad y está todo muy mojado pero sí, me tengo que poner a
ello. Tengo una lista de trabajo bastante larga y estaré
entretenido los días de poco viento”.
“Por una parte, pasar el Cabo de Hornos es un hito y te hace
mucha ilusión pero ayer mismo justo al pasar el Cabo
anocheció y el viento se fue más al sur todavía, casi al
sudeste con lo que se me cerró bastante el ángulo, subió a
40-45 nudos con los chubascos y te das cuenta que sigues en
el 56º sur y hay que ir para el norte. Abrí vela y pasé por
la Isla de los Estados, ya después del 54º y creo que es
importante salir cuanto antes de los 50º y de los 40º”.
“Mi planteamiento es ir por el camino más corto, lo más
rápido posible y recortarles un poco, pero no sé si va a ser
posible. Tengo 2 opciones pero voy a ver cómo evolucionamos
de aquí a Malvinas. Ahora mi preocupación es Malvinas porque
las Islas las “han puesto” justo en medio de la ruta y ahora
mismo estoy apuntando a ellas y en cuanto el viento se
establezca durante el día decidiré si dejarlas a babor o
estribor”.
“A todos los que me estáis siguiendo y animando, deciros que
ha sido la pera pasar el Cabo de Hornos, espero que os haga
la misma ilusión que a mi y…. que ya vamos para casa. Espero
daros más alegrías. Muchas gracias a todos”.

Sir Robin, tras rebasar Cabo
de Hornos unas horas antes que Basurko, se encuentra
navegando hacia el puerto argentino de Ushuaia para reparar
el sistema de comunicaciones vía satélite y el carro de la
escota de la vela mayor principalmente. Como decía Sir Robin:
“La primera vez que navegué este cabo fue hace 36 años.
No deseo parar pero lo necesito para tener buena información
meteorológica a bordo. Pierdo la tercera posición y volveré
a ser cazador.”
Con esta parada del Saga Insurance de Sir Robin, el OPEN 60
Pakea gana un puesto en la general de la flota Velux 5
Oceans, ahora tercero, al igual que Southern Man-AGD del
neozelandés Graham Dalton que pasa a la cuarta posición.
Dalton ha preferido navegar un poco más al sur dejando a
babor, a su izquierda, las Islas de los Estados, con una
clara trayectoria de pasar las Islas Malvinas por el este,
dejándolas también por el costado de babor de su OPEN 50 A
Southern Man-AGD.
Mil millas más
al norte que el Pakea, a unas 442 millas al este del puerto
argentino de Mar del Plata, navega el japonés Kojiro con su
OPEN 60 Sipirit of Yukoh, a un ritmo de velocidad, con una
singladura media de 310 millas en las ultimas 24 horas, en
el ultimo parte de posiciones de las Velux 5 Oceans. Es el
participante que más millas ha recorrido a una velocidad
media de unos 13 nudos.
Y a casi 550 millas del Ecuador se encuentra Bernard Stamm
con su OPEN 60 Cheminées Poujoulat, líder de la flota Velux
5 Oceans, que hace un rumbo más al norte, hacia el 20º este,
para colocarse en la mejor posición en la entrada de las
calmas ecuatoriales, dejando por babor la costa brasileña de
Recife a unas 170 millas al oeste.

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