2006

Lucha por la 3º plaza

 

 

 

La lucha por el tercer puesto continúa entre Sir Robin Knox con su SAGA Insurance y el Open 50 de Graham Dalton. En estos momentos Dalton se encuentra en tercera posición, más al sur que Sir Robin y más cerca de la ruta circular hacia el siguiente paso obligado de la regata, las islas Kerguelen.  “Queda aún mucho camino por delante en esta etapa y he ganado el asalto, pero no ganas la pelea por ganar un asalto. Todos los barcos tienen problemas ahora mismo y la clave está en saber arreglártelas con esos problemas. Yo, igual que Robin, voy a tener que parar en las Kerguelen. Me he quedado sin alternador, así que cualquier ventaja que pueda tener, se irá cuando llegue allí.

 

El océano Austral es un sitio duro de verdad. Trabajar en la cubierta por la noche con 50 nudos de viento y nevando, y olas de 10 metros barriendo el barco...

 

¡No es un lugar para políticos ni para simpatizantes de los derechos de los gays, esto es duro de verdad! comentó Dalton.



La razón por la que Dalton y Knox-Johnston están considerando parar en este remoto enclave francés en medio del océano austral, es porque ambos se están quedando sin combustible debido al tiempo que están invirtiendo en completar esta etapa. “Tengo el combustible suficiente para llegar a Kerguelen,” explica Dalton. “No es un buen sitio para tener que ir, pero es el paraíso si no tienes otro sitio donde ir. (click para conocer las Islas Kerguelen). Así que ya han avisado a los franceses y tendrán el combustible listo, y si tienen suficiente combustible como para que pueda llegar hasta Fremantle o si tengo que llevar el barco a mano, sin piloto automático, está por ver. Pero bueno, es uno de los retos a los que hay que enfrentarse para terminar esta regata.

 


Hace unos días estaba con 20 nudos mar de proa, lo que dificultaba su navegación. “Siempre navego con el barco lo más deprisa posible. Ha sido muy difícil estos últimos días, ahora ha amainado un poco, pero igual hay mucha mar, por lo que no he podido ir tan rápido como quisiera. No se puede izar toda la vela porque llegan esas olas que te atraviesan y te cambia el rumbo de repente.”

“El Océano Austral es el lugar del mundo donde nacieron el cielo y el infierno
A pesar de esto está haciendo muy buenos progresos con puntas de velocidad de 22-23 nudos. Siempre te sientes como si tuvieras el freno de mano puesto, pero no se puede izar más vela, no se puede ir más rápido.

 

Lo peor para Dalton es el agotamiento. Hace poco se fue a dormir en su litera de popa y se despertó en el armario de las velas casi en proa. “Me desperté completamente empapado y muerto de frío. Cómo demonios llegué hasta allí y qué estaba haciendo, no tengo la más remota idea. Ese es el nivel de fatiga en el que me encuentro, el cuerpo empieza a cerrarse. El armario de las velas no es un lugar de fácil acceso, así que obviamente había estado trabajando en cubierta, pero no me acuerdo de nada. Así que tengo que tener cuidado. La gente que hace esto tiene la habilidad de sobreponerse al agotamiento, rehacer la cabeza, y tienes que tener cuidado porque puede ser muy muy peligroso.
 

 

Dalton describe el océano Austral como un lugar de contrastes, primitivo, con albatros sobrevolando el barco y delfines saltando en la proa. Dalton, que no se caracteriza por ser un hombre políticamente correcto, explica: “Es un sitio duro de verdad. Trabajar en la cubierta por la noche hace mucho, con 50 nudos de viento y nevando, y olas de 10 metros atravesando el barco. No es un lugar para políticos ni para simpatizantes de los derechos de los gays, esto es duro de verdad, creo que este es el lugar del mundo donde nacieron el cielo y el infierno.

¿Qué hace la gente dejando toda esa basura flotando por los océanos?"
Mientras, Sir Robin Knox-Johnston aún sentía los efectos de la zambullida en las heladas aguas australes de hace dos días, algo, que según sus propias palabras le había “cabreado sobremanera”: “El agua estaba a unos 4-5ºC, el problema es que pierdes sensibilidad muy deprisa, en las manos y en la cara. Los pies los tenía dentro del traje seco, por lo que estaban bien y el traje es muy bueno, me mantuvo seco de verdad, aunque no llevaba mucha ropa debajo, por lo que pasé mucho frío, si hubiera llevado ropa hubiera flotado y no hubiera podido sumergirme. Lo que me molesta es qué hace la gente dejando toda esa basura flotando por los océanos. Se supone que no debemos tirar plásticos al mar, ¿por qué dejan eso allí?

Pero Sir Robin confía en recuperar el puesto de podio que perdió debido al altercado de la red. “Ya le cogeré,” dice refiriéndose a Dalton.


 


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