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Lucha por la 3º plaza

La
lucha por el tercer puesto continúa entre Sir Robin Knox con su
SAGA Insurance y el Open
50 de Graham Dalton. En estos momentos Dalton se encuentra en tercera
posición, más al sur que Sir Robin y más cerca de la ruta circular
hacia el siguiente paso obligado de la regata, las islas Kerguelen. “Queda
aún mucho camino por delante en esta etapa y he ganado el asalto, pero
no ganas la pelea por ganar un asalto.
Todos los
barcos tienen problemas ahora mismo y la clave está en saber
arreglártelas con esos problemas. Yo, igual que Robin, voy a tener que
parar en las Kerguelen. Me he quedado sin alternador, así que
cualquier ventaja que pueda tener, se irá cuando llegue allí.”
El océano Austral es un sitio duro de verdad. Trabajar en la cubierta
por la noche con 50 nudos de viento y nevando, y olas de 10 metros
barriendo el barco...
¡No
es un lugar para políticos ni para simpatizantes de los derechos de
los gays, esto es duro de verdad!
comentó Dalton.
La razón por la que Dalton y Knox-Johnston están considerando parar en
este remoto enclave francés en medio del océano austral, es porque
ambos se están quedando sin combustible debido al tiempo que están
invirtiendo en completar esta etapa. “Tengo
el combustible suficiente para llegar a Kerguelen,”
explica Dalton. “No
es un buen sitio para tener que ir, pero es el paraíso si no tienes
otro sitio donde ir. (click
para conocer las Islas Kerguelen).
Así que ya han avisado a los
franceses y tendrán el combustible listo, y si tienen suficiente
combustible como para que pueda llegar hasta Fremantle o si tengo que
llevar el barco a mano, sin piloto automático, está por ver. Pero
bueno, es uno de los retos a los que hay que enfrentarse para terminar
esta regata.”

Hace unos días estaba con 20 nudos mar de proa, lo que dificultaba su
navegación. “Siempre
navego con el barco lo más deprisa posible. Ha sido muy difícil estos
últimos días, ahora ha amainado un poco, pero igual hay mucha mar, por
lo que no he podido ir tan rápido como quisiera. No se puede izar toda
la vela porque llegan esas olas que te atraviesan y te cambia el rumbo
de repente.”
“El Océano Austral
es el lugar del mundo donde nacieron
el cielo y el infierno”
A pesar de esto está haciendo muy buenos progresos con
puntas de velocidad de 22-23 nudos.
“Siempre te
sientes como si tuvieras el freno de mano puesto, pero no se puede
izar más vela, no se puede ir más rápido.”
Lo
peor para Dalton es el agotamiento. Hace poco se fue a dormir en su
litera de popa y se despertó en el armario de las velas casi en proa.
“Me desperté
completamente empapado y muerto de frío. Cómo demonios llegué hasta
allí y qué estaba haciendo, no tengo la más remota idea. Ese es el
nivel de fatiga en el que me encuentro, el cuerpo empieza a cerrarse.
El armario de las velas no es un lugar de fácil acceso, así que
obviamente había estado trabajando en cubierta, pero no me acuerdo de
nada. Así que tengo que tener cuidado. La gente que hace esto tiene la
habilidad de sobreponerse al agotamiento, rehacer la cabeza, y tienes
que tener cuidado porque puede ser muy muy peligroso.”

Dalton describe el océano Austral como un lugar de contrastes,
primitivo, con albatros sobrevolando el barco y delfines saltando en
la proa. Dalton, que no se caracteriza por ser un hombre políticamente
correcto, explica: “Es
un sitio duro de verdad. Trabajar en la cubierta por la noche hace
mucho, con 50 nudos de viento y nevando, y olas de 10 metros
atravesando el barco. No es un lugar para políticos ni para
simpatizantes de los derechos de los gays, esto es duro de verdad,
creo que este es el lugar del mundo donde nacieron el cielo y el
infierno.”
“¿Qué
hace la gente dejando toda esa basura flotando por los océanos?"
Mientras, Sir Robin Knox-Johnston
aún sentía los efectos de la zambullida en las heladas aguas australes
de hace dos días, algo, que según sus propias palabras le había “cabreado
sobremanera”: “El
agua estaba a unos 4-5ºC, el problema es que pierdes sensibilidad muy
deprisa, en las manos y en la cara. Los pies los tenía dentro del
traje seco, por lo que estaban bien y el traje es muy bueno, me
mantuvo seco de verdad, aunque no llevaba mucha ropa debajo, por lo
que pasé mucho frío, si hubiera llevado ropa hubiera flotado y no
hubiera podido sumergirme. Lo que me molesta es qué hace la gente
dejando toda esa basura flotando por los océanos. Se supone que no
debemos tirar plásticos al mar, ¿por qué dejan eso allí?”
Pero Sir Robin confía en recuperar el puesto de podio que perdió
debido al altercado de la red. “Ya
le cogeré,” dice refiriéndose a Dalton.
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