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Volvo Ocean Race: Un desafío
al Mar

Una carrera alrededor del mundo
en veleros de alta competición, obliga a pensar en retos y
aventuras. Y así es como tiene lugar la regata VOR, una de
las pruebas más duras, emocionantes y enriquecedoras que nos
ofrece el mundo del deporte náutico.
Antes conocida como la carrera Whitbread por ser el nombre de su
creador y patrocinador Inglés, la Volvo Ocean Race es un evento
de primera magnitud, un ‘circo’ al estilo de la fórmula uno, en
la que cada equipo viene patrocinado por una importante marca
comercial para hacer frente a la millonaria cuantía de sus
gastos.

Los barcos son auténticos
prototipos de lo que podrán ser los veleros en el próximo
futuro, y constituyen un banco de pruebas real sobre las
nuevas técnicas empleadas en construcción naval.

Con algo más de 20 metros de
eslora estas máquinas son auténticos bólidos del mar,
capaces de ir literalmente más rápido que el mismo viento.
¿Es posible? Si, ya que por ejemplo con un viento del través
de 20 nudos, estos barcos alcanzan velocidades de unos 25
nudos, y con más fuerza pueden llegar a alcanzar cerca de los 40
nudos de velocidad! Y esto es una barbaridad ya que sobre el
mar las velocidades no tienen nada que ver con las que
estamos acostumbrados a desplazarnos en nuestras carreteras.

La VOR constituye una
verdadera competición en la que pugnan los mejores, en la
cual se baten records del mundo como el conseguido hace unos
días, al navegar 541 millas náuticas en 24 horas sobre un
monocasco. Una prueba de dureza y firmeza por las terribles
condiciones en que navegan etapas de unos 10.000 kilómetros
con vientos, a veces calmados, otras veces de tempestad con
olas por momentos montañosas.

Así comentaba hace unas
semanas el Skipper del barco ABN2 el día vivido al batir un
nuevo record: Escuchen…
“ Sin lugar a dudas, esto
es definitivamente vivir la vida de forma EXTREMA. La comida
está mojada, dormir es imposible, casi siempre estamos
empapados. Cualquier tarea, incluso vestirse o ir al baño
requieren un esfuerzo mayúsculo. Los portillos están
haciendo agua. Estamos enfrascados en una batalla para
evitar que se nos moje la electrónica. El barco entero se
estremece a cada paso de ola. La sacudida con cada pantocazo
es brutal. Todos los winches y frenos en el piano hacen
'crack' como si fueran cañonazos, bajo la enorme tensión que
soportan. El agua entra a borbotones en la bañera y hacia la
cabina, de modo que tenemos que sacarla cada media hora para
evitar tener una piscina en la banda de sotavento. En
cubierta es como estar delante de una manguera de bomberos
con el chorro a tope. Te agarras como una lapa para
mantenerte dentro de la bañera. A pesar de toda la
dificultad y molestia, este es el mejor sitio del mundo en
el que ahora quiero estar. Me siento feliz rasgando el
Atlántico Sur a velocidades que exceden los 30 nudos! Es una
sensación difícil de describir, una mezcla de adrenalina,
entusiasmo y excitación, miedo y aprehensión.”
Recorre todo el globo, y
circunnavega muchos océanos. Este año, el primero en que se
inicia fuera de Inglaterra, tuvo su salida en el bello
pueblo gallego de Sanxenxo, asistiendo a la salida su
Majestad el Rey de España. 6.400 millas hasta Ciudad del
Cabo en Sudáfrica, para desde allí comenzar la segunda etapa
tras hacer cabo de Buena Esperanza por los mares del
Pacífico Sur, en los peligrosos y emocionantes 40º
rugientes. Y más allá, en las latitudes 50º Sur cercanas al
continente Antártico, en lo que el famoso navegante Francés
Titouan Lamazou bautizó como -El ‘país’ de las sombras- en
las que no es raro tener que afrontar vientos de 70 nudos!
Australia, Océano índico,
Nueva Zelanda, Pacifico Sur, Cabo de hornos, Brasil, Costa
Este de los Estados Unidos y vuelta a casa, casi 32.000
millas de emoción, en 9 etapas y que puede seguir
puntualmente en castellano, en la sección
Last Minute .
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