La etapa más larga de las VOR recorrerá primero las aguas del
Mediterráneo para salir por el Estrecho de Gibraltar hacia el
océano Atlántico camino de la costa Brasileña y luego rumbo
hacia Ciudad del Cabo en Sudáfrica. Se trata de una de las
etapas más técnicas en donde primero se habrán de navegar las
310 millas por aguas del Mediterráneo con vientos inestables y
variables.
Al cruzar el estrecho de Gibraltar, comenzará el descenso hacia
latitudes del Sur con rumbo a las Islas Canarias. En la costa africana
se genera una baja presión relativa que invita a navegar cerca de
tierra por ofrecer un rumbo directo favorable, pero unas millas mar
adentro el viento sopla un poco más fuerte. La formación de los
Alisios puede permitir optar por dejar todo el archipiélago a estribor
o a babor.

También hay que saber lidiar con las calmas ecuatoriales tras pasar
por las islas de Cabo Verde. En la zona de convergencia Intertropical
nada es previsible y por tanto las posiciones de los barcos pueden
variar enormemente dependiendo de la suerte o el buen tino de los
navegantes. Esta franja de calmas suele extenderse entre el paralelo 4
Norte y el Ecuador, y la clave es buscar un punto donde sea lo más
estrecha posible. Hay que aprovechar las nubes que circulan de este a
oeste, saber distinguir las nubes húmedas (con agua y viento) de las
secas (poco cargadas de agua y sin viento) y aprovecharlas. El radar
es una gran ayuda para hacerlo.

Luego llega Fernando de Noronha y el famoso anticiclón de Santa Elena.
Las islas brasileñas, paraíso del buceo, actúan como de meta volante
de esta primera etapa. Tras ellas el trabajo y la estrategia siguen
jugando un papel fundamental pues hay que saber sortear el anticiclón
de Santa Elena que se interpone en el rumbo Sureste hacia Ciudad del
Cabo. La tentación de empezar a ganar longitud Este es grande, pero sí
lo haces antes de tiempo quedas atrapado en el anticiclón, donde
navegas con menos viento y rumbos inadecuados.
Finalmente la aproximación a Ciudad del Cabo es delicada y depende de
las borrascas que se suelen formar al sur. Justo en sus cercanías se
forman vientos térmicos que deben ser tenidos en cuenta ya que tan
pronto soplan con mucha intensidad como producen largas encalmadas.
Día a Día de la 1ª etapa
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