
En el Océano Sur los barcos tendrán que lidiar con uno de los
mares más duros de la tierra, el terrible "país" de la sombras
como gustaba de llamar Lamazou.
Más adelante Cabo de Hornos ostentará el honor de ser la meta
volante de esta etapa.

Una gran etapa, tanto por sus 6700
millas de recorrido, como por la dureza y variedad zonas que
recorre. Desde hielo y temperaturas muy bajas que serán
'protegidas' por dos 'puertas' que limitarán la cercanía a aguas
polares, un enorme periplo por el océano Sur en donde es
frecuente encontrar condiciones sumamente extremas, hasta el
paso del temible cabo de hornos que abre el camino al Océano
Atlántico para remontar hasta Río de Janeiro.
Durante las secciones en que puede
dividirse la etapa como son; el océano Sur, el paso de Hornos,
el Atlántico Sur y la aproximación a Río, se vivirán sin dura
momentos emocionantes, situaciones límite y posiblemente, porqué
no, algún nuevo record mundial? Tiempo al tiempo.
La salida ha sido muy
interesante y disputada. El Movistar tuvo que salir 2 horas más
tarde, debido a la penalización en que
incurrió tras haber sacado el barco del agua en Wellington para
inspeccionar y reparar algún pequeño problema en su casco. Pero
a pesar de ello, ha sabido recuperar el tiempo perdido y colarse en
la cabeza para sorpresa de toda la flota. La posición no ha
durado ya que el ABN1 ha vuelto a imponer su ley y en estos
momentos se encuentra de nuevo en cabeza y a 70 millas del Movistar.
En el Océano Sur los barcos
tendrán que lidiar con uno de los mares más duros de la tierra,
el terrible 'país' de la sombras como gustaba de llamar Lamazou.
Para obligar a no forzar el todo por el todo a las
tripulaciones, el comité de regatas ha establecido dos juiciosos
waypoints que alejan las derrotas de los más fuertes peligros de
growlers e icebergs.
Más adelante Cabo de Hornos
ostentará el honor de ser la meta volante de esta etapa. En sus
aguas en bastantes ocasiones las condiciones son casi
insoportables debido a la velocidad de las corrientes en sus
cercanías. La razón estriba en el repentino cambio de
profundidad que levanta importantes olas, que a veces viene
acompañada por vientos desgarradores debido a las distintas
orografías que los encaminan.
Antes de llegar a Río es
posible que se produzcan distintas estrategias forzadas por la
meteo que en 10 días ofrezca esta zona del mundo. Dependiendo de
la posición del anticiclón del Atlántico Sur, es posible que los
equipos puedan pasar al Este de las islas Malvinas o pasar entre
el continente y estas.
Lo que es seguro es que en
estos próximos días ocurrirán muchas cosas, de entre las cuales
esperamos ,sin mucha confianza, que las quillas pendulares de
los Farr no vuelvan a romperse y dejar fuera de carrera a más de
un equipo.

Ya en este segundo día de carrera
el Brasil ha rasgado totalmente una de sus velas que además será
muy necesaria en la llegada a Río, lo que ha obligado a
convertir el barcos en una improvisada velería en que se reparan
los largos desgarrones sufridos.
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